jueves. 04.06.2026

Las Fuerzas Armadas han establecido un nuevo sistema unificado de pruebas físicas, que se aplicará de forma homogénea a todo el personal militar a lo largo de su carrera profesional, desde el ingreso en los centros de formación hasta la evaluación periódica en servicio activo. Estas nuevas pruebas fueron publicadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 12 de enero, tras la aprobación de la correspondiente orden ministerial, y suponen un paso decisivo para reforzar la condición física como elemento esencial del desempeño militar.

Pruebas comunes adaptadas por edad y sexo

El nuevo modelo define un conjunto común de pruebas físicas destinadas a evaluar las capacidades básicas necesarias para el ejercicio profesional, como la fuerza del tren superior, la resistencia de la musculatura abdominal, la capacidad aeróbica y la agilidad y velocidad. Las exigencias se ajustan en función de la edad y el sexo, garantizando una evaluación equilibrada, objetiva y adaptada a las distintas etapas de la carrera militar.

Las pruebas se realizarán de manera periódica y sus resultados formarán parte de los procesos de evaluación del personal, siendo tenidos en cuenta para la promoción, el acceso a cursos y la asignación de determinados destinos. La normativa contempla también adaptaciones en situaciones de limitación psicofísica, así como medidas específicas de protección en los supuestos de embarazo, parto o posparto.

En paralelo, la orden publicada en el BOE refuerza la práctica regular de la actividad físico-deportiva como parte integrante del servicio, integrándola en la jornada laboral, con el objetivo de asegurar una preparación adecuada y sostenida en el tiempo.

Tipos de pruebas físicas obligatorias

En cuanto a la periodicidad, los militares de carrera deberán realizar las pruebas con una frecuencia máxima de dos años, al igual que los militares de complemento y los militares de tropa y marinería con relación de servicios temporal. En estos dos últimos casos, las pruebas serán además obligatorias antes de la firma de un nuevo compromiso o del acceso a una relación de servicios de carácter permanente. Para determinados destinos y cursos, los Jefes de Estado Mayor y la Subsecretaría de Defensa podrán fijar una evaluación anual.

El sistema establece como pruebas obligatorias la fuerza del tren superior, mediante flexo-extensiones de brazos; la fuerza abdominal, evaluada con la plancha isométrica; la resistencia, a través de una carrera continua de 2.000 metros; y, para los menores de 45 años, un circuito de agilidad y velocidad. Para el ingreso y egreso en los centros docentes militares de formación de las escalas de oficiales y suboficiales, se incorpora además una prueba específica de soltura acuática, consistente en nadar 50 metros libres sin apoyo externo.

La condición física como pilar de la eficacia operativa

Desde el Ministerio de Defensa se subraya que la condición física es un pilar fundamental de la preparación del personal militar, tanto para garantizar su salud como para asegurar la eficacia operativa y la capacidad de respuesta de las Fuerzas Armadas en cualquier escenario. La actividad física y el deporte se conciben, además, como herramientas clave para fomentar la cohesión, la disciplina, la integración social y los

Con la publicación de esta normativa en el BOE del 12 de enero, las Fuerzas Armadas consolidan un modelo común, progresivo y coherente de evaluación física, orientado a garantizar la preparación permanente, la seguridad y la eficacia operativa de todo su personal.

Las Fuerzas Armadas unifican las pruebas físicas para toda la carrera militar: este es...