Los vecinos de la Calle Nicaragua se despertaron sobresaltados, alrededor de las 5:00 de la madrugada. al escuchar crepitar el fuego. Una motocicleta aparcada junto a la fachada de un edificio comenzó a arder de forma súbita en un incendio provocado. En minutos, las llamas envolvieron el vehículo, que quedó reducido por completo a cenizas, y amenazaron con propagarse al portal contiguo.
Con varias familias durmiendo a escasos metros, la alarma colectiva hizo que varios vecinos corrieran a llamar al teléfono de emergencias y salieran a la calle a sofocar las llamas de manera rudimentaria, mientras esperaba la llegada de los Bomberos y Policía Local.
El Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento acudió con rapidez para combatir las llamas, aunque, por desgracia, cuando pudieron extinguir el fuego, poco quedaba ya de la motocicleta, aunque lograron extinguir el fuego antes de que se extendiera al interior del edificio.
Los bomberos les explicaron que no era necesario abandonar el edificio, pero por el humo, recomendaban cerrar las ventanas, especialmente los más cercanos. Muchos de los habitantes del edificio no pudieron dormir hasta mucho después, debido a la preocupación por los hechos. Los vecinos explican que aun este mediodía huele a humo en el portón.
Estos episodios, siempre de madrugada, apuntan a un patrón de actos deliberados que alimentan la intranquilidad ciudadana. Los residentes de Calle Nicaragua esperan recuperar la tranquilidad y no tener que afrontar más sobresaltos nocturnos. Mientras tanto, todos estarán pendientes de cualquier señal de humo o destello que vuelva a encender la alarma.
