El Mecanismo Europeo de Respuesta a Emergencias ha movilizado a 51 efectivos de Rumanía que trabajan en Ourense y Lugo en tareas de extinción, desescombro y contención de incendios.
Cooperación internacional frente a la ola de incendios
La oleada de incendios forestales que azota el noroeste de España ha activado la solidaridad internacional a través del Mecanismo Europeo de Respuesta a Emergencias, un sistema de cooperación que permite a los Estados miembros solicitar ayuda en situaciones de especial gravedad.
En este marco, Rumanía ha enviado un contingente de 51 bomberos —45 efectivos de a pie y seis oficiales— que se encuentran trabajando en Galicia bajo la coordinación de Gonzalo Sanz, jefe de Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta, asignado como enlace del Ministerio del Interior y coordinador del grupo rumano en territorio gallego.
Llegada del contingente a Galicia
El equipo rumano llegó a España a bordo de un Hércules de las Fuerzas Aéreas de Rumanía, aterrizando en el aeropuerto de Santiago de Compostela. Tras su recepción oficial, los efectivos fueron trasladados a un albergue en Celanova (Ourense), donde comparten base logística con el equipo finlandés.
Galicia acoge actualmente a varios contingentes europeos: estonios, finlandeses y rumanos. De todos ellos, el grupo procedente de Rumanía es el más numeroso, con un coronel y un teniente coronel al frente de la misión.
Primeras jornadas de trabajo en Ourense
El debut del equipo rumano en Galicia tuvo lugar en la provincia de Ourense, concretamente en aldeas cercanas a Monterrei, una de las zonas más castigadas por los incendios recientes. Allí, las llamas habían destruido una veintena de viviendas y bloqueado accesos a pueblos enteros.
Durante la primera jornada, los bomberos rumanos trabajaron en tareas de desescombro, limpieza de accesos y recuperación de caminos, lo que permitió restablecer la movilidad y garantizar la entrada de personas, maquinaria e incluso el ganado que había sobrevivido al fuego.
Esta labor fue fundamental para que los vecinos pudieran volver a zonas seguras y para que los medios de extinción pudieran operar en mejores condiciones.
Segunda jornada en Lugo: contención del fuego en Carballedo
En su segunda jornada, el contingente se desplazó hacia el norte, hasta la provincia de Lugo, en la zona de Carballedo, muy próxima a los cañones del Sil. Allí se declaró un incendio de nivel 2, con una superficie afectada estimada en 100 hectáreas cerca de la presa de Os Peares.
La misión del equipo rumano consistió en refrescar el perímetro del incendio, contener los flancos y ampliar cortafuegos con el apoyo de bulldozers. Además, realizaron labores de corte de ramas y árboles con motosierras para evitar el salto de pavesas a zonas no quemadas.
Según explicó Gonzalo Sanz, estas tareas se realizan siguiendo las directrices del Gobierno regional, mientras que los mandos rumanos organizan los grupos de trabajo en función de las instrucciones recibidas.
Jornadas intensas en una Galicia asolada por el fuego
Los efectivos rumanos comienzan su jornada alrededor de las 07.30 y regresan a la base sobre las 21.30 o 22.00, en función de la evolución de los incendios. El trabajo se organiza cada mañana, adaptándose a las condiciones cambiantes de los fuegos activos en Galicia.
Además de la labor operativa, cuentan con el apoyo de un técnico de Infoca, que facilita la coordinación y resuelve cuestiones técnicas relacionadas con el uso de materiales y equipos que puedan resultar poco habituales para los bomberos rumanos.
La importancia del Mecanismo Europeo de Respuesta a Emergencias
La participación de equipos internacionales pone de relieve la relevancia del Mecanismo Europeo de Respuesta a Emergencias, que permite la llegada de ayuda rápida y especializada en situaciones extremas. Según Sanz, este mecanismo es esencial y debe cuidarse y reforzarse, ya que el cambio climático incrementa el riesgo de grandes incendios forestales en el futuro.
La presencia de bomberos rumanos en Galicia no solo es un apoyo material y humano, sino también un símbolo de solidaridad internacional, que se suma al esfuerzo de cientos de profesionales y voluntarios que trabajan en la extinción de los incendios en España.
Solidaridad más allá de las fronteras
En palabras del propio coordinador, la experiencia en Galicia muestra que, ante emergencias como esta, la solidaridad nacional e internacional se pone en marcha de manera efectiva. La cooperación europea se traduce en apoyo real para las comunidades afectadas y en un ejemplo de cómo la unión entre países puede marcar la diferencia en la protección de vidas humanas, viviendas, montes y biodiversidad.





