jueves. 04.06.2026

El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA) ha asegurado que el recurso a medios externos en las áreas sanitarias de Ceuta y Melilla se sitúa por debajo del 5% del total del gasto, una cifra que, según afirma el propio organismo, resulta “ejemplar” dentro del conjunto del Sistema Nacional de Salud.

De acuerdo a la información trasladada por el INGESA, el uso de servicios externalizados responde a necesidades concretas y justificadas, similares a las que se producen en otros servicios de salud públicos. Entre estos servicios se incluyen suministros como la oxigenoterapia, así como prestaciones ajenas al núcleo asistencial, como la seguridad, la limpieza o el mantenimiento técnico de equipos.

Asimismo, el organismo señala que también se recurre a medios externos en situaciones específicas, como derivaciones a centros hospitalarios de referencia o refuerzos puntuales ante circunstancias excepcionales, como acumulación de bajas médicas o la incorporación de nuevas prestaciones aún no integradas plenamente en la cartera de servicios.

Datos del Tribunal de Cuentas

Según el Informe de Fiscalización del Tribunal de Cuentas sobre la asistencia sanitaria especializada en Melilla, el gasto en externalización alcanzó los 4,44 millones de euros en 2022, reduciéndose a 4,31 millones en 2023, lo que representa un 5,09% y un 4,79%, respectivamente, del total de obligaciones reconocidas.

Esta evolución confirma, según el INGESA, una tendencia descendente que se ha mantenido en los últimos años. En este sentido, el organismo destaca que estos porcentajes se sitúan por debajo de los estándares habituales en el sistema sanitario nacional.

Menor dependencia externa

El INGESA ha subrayado que la incorporación de alta tecnología sanitaria, como la Resonancia Magnética Nuclear (RMN) o la Tomografía Axial Computerizada (TAC), ha contribuido de forma decisiva a reducir la dependencia de servicios externos.

De acuerdo a estos datos, esta inversión tecnológica ha permitido generar un ahorro superior al medio millón de euros anuales, reforzando la capacidad asistencial propia tanto en Ceuta como en Melilla.

Servicios en fase de implantación

El organismo explica que, en determinados casos, se recurre a la concertación temporal de servicios asistenciales, especialmente cuando se trata de nuevas prestaciones en fase de implantación. Según detalla, estas actuaciones se realizan siempre tras una justificación técnica y de forma transitoria.

Como ejemplo, el INGESA menciona la prestación de logopedia, cuya implantación ha requerido inicialmente apoyo externo mientras se completaban los procesos administrativos necesarios para la incorporación de personal fijo mediante Oferta de Empleo Público.

En este contexto, el organismo sostiene que esta decisión responde a la necesidad de no demorar la prestación del servicio, garantizando así la atención a los pacientes mientras se formaliza la estructura definitiva.

Supervisión permanente

El INGESA recalca que todos los procesos de concertación se desarrollan dentro de un modelo de gestión directa pública, sin cesión de la toma de decisiones a entidades privadas. Según afirma, este modelo cumple plenamente con la Ley General de Sanidad.

Además, destaca que su actividad está sometida a la fiscalización previa y permanente de la Intervención General de la Seguridad Social, lo que, según señala, garantiza la adecuación a la legalidad en todas sus actuaciones.

Críticas a la “quironización sanitaria”

En su análisis, el INGESA contrapone su modelo al denominado modelo de “quironización sanitaria”, al que atribuye, según indica, una mayor presencia de intereses económicos privados y una tendencia a la privatización de servicios.

Según afirma, este modelo, citado como ejemplo en la Comunidad de Madrid, habría generado elevados beneficios empresariales mediante conciertos y concesiones, en detrimento, según sostiene, del sistema público.

Refuerzo desde 2018

El organismo asegura que, desde 2018, se ha producido un incremento sostenido de la inversión tecnológica, recursos humanos y medios materiales en las áreas sanitarias de Ceuta y Melilla. Según señala, este esfuerzo ha permitido mejorar la calidad asistencial y ampliar la cartera de servicios, que supera la treintena de especialidades médicas.

En este sentido, el INGESA afirma que ambas áreas sanitarias presentan un volumen de recursos superior, tanto cuantitativa como cualitativamente, al de otras zonas con población similar en España.

Nuevo marco para la externalización

Finalmente, el organismo enmarca su modelo en el contexto del Anteproyecto de Ley de Gestión Pública e Integridad del Sistema Nacional de Salud, aprobado en Consejo de Ministros. Según recoge, esta futura normativa exigirá evaluaciones previas para cualquier proceso de externalización y obligará a justificar su necesidad mediante informes públicos.

De acuerdo a este planteamiento, la externalización solo será viable cuando no sea posible la prestación directa, garantizando en todo caso criterios de calidad, accesibilidad, continuidad y sostenibilidad financiera.

INGESA afirma que la externalización cae por debajo del 5% en Ceuta y Melilla