El Instituto Nacional de Gestión Sanitaria -INGESA- ha dado un importante paso hacia la modernización del sistema sanitario con la incorporación de once electrocardiógrafos digitales de última generación. Esta renovación tecnológica tiene como objetivo mejorar el diagnóstico cardiológico y optimizar la atención clínica en todos los niveles asistenciales del Área de Salud.
Los nuevos dispositivos destacan por su capacidad de digitalización e integración con una base de datos centralizada, lo que permite a los profesionales sanitarios acceder en tiempo real al historial completo de electrocardiogramas (ECG) de cada paciente. Este avance facilita un seguimiento evolutivo de las condiciones cardíacas, mejora la detección precoz de patologías y favorece una toma de decisiones médicas más precisa.
“Estamos hablando de un salto cualitativo. Un paciente que se hace un electrocardiograma hoy y regresa dentro de dos años, tendrá su evolución cardiológica documentada y disponible, lo que se traduce en una atención más segura y eficaz”, explica el coordinador del servicio de Cardiología del Hospital Universitario, José María Miralles.
Inversión superior a 110.000 euros
La adquisición de estos dispositivos ha supuesto una inversión global de más de 110.000 euros, sufragada íntegramente por INGESA. De esa cantidad, unos 60.000 euros se han destinado a los once electrocardiógrafos, mientras que cerca de 50.000 euros se han invertido en la implantación del sistema MUSE, una plataforma tecnológica desarrollada por General Electric que se utiliza en hospitales de referencia a nivel internacional.
Este sistema permite almacenar, comparar, analizar y compartir electrocardiogramas de manera estructurada, segura y conectada. Entre sus funcionalidades más destacadas está la integración de los ECG en la historia clínica electrónica, el acceso simultáneo desde distintos puntos del sistema sanitario y la generación de alertas automáticas en función de parámetros clínicos definidos.
Formación y continuidad
Para asegurar una implantación eficaz de esta nueva tecnología, INGESA ha ofrecido formación específica al personal sanitario sobre el uso de los dispositivos y el manejo del sistema MUSE. El objetivo es garantizar que esta transición tecnológica se traduzca en mejoras reales para los pacientes desde el primer momento.
Además, desde el organismo se ha confirmado que los electrocardiógrafos existentes en los centros sanitarios de Ceuta seguirán operativos, ya que se encuentran en buen estado y continúan siendo herramientas útiles y complementarias en la atención diaria.
Mejora transversal en toda el Área de Salud
Los nuevos equipos se utilizarán tanto en servicios de urgencias como en los Servicios de Urgencia de Atención Primaria (SUAP), así como en distintas unidades hospitalarias, entre ellas Cardiología y Anestesia Preoperatoria. Esta actuación permitirá una mayor coordinación entre los niveles asistenciales y una atención más ágil, precisa y centrada en el paciente.
