Tras el apagón que ha afectado a diversas zonas de Ceuta desde las 1.39, la dirección del hospital local ha garantizado que las unidades de cuidados intensivos (UCI) y otras áreas críticas del centro no han experimentado interrupciones en su funcionamiento. Según informó el Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA), el hospital dispone de grupos electrógenos propios que aseguran la autonomía de las áreas más sensibles ante cualquier corte de energía.
La dirección del hospital ha insistido en que, pese a las complicaciones sufridas en otras áreas por el fallo en el suministro eléctrico, la UCI y otros servicios esenciales han funcionado de manera ininterrumpida. “Nosotros no tenemos la culpa de que se haya ido la luz, pero estamos preparados para responder ante situaciones de emergencia”, declaró un portavoz de INGESA, quien añadió que el centro posee suficiente capacidad energética para enfrentar este tipo de incidentes.
Además, explicaron que el sistema informático ha sido el área más afectada - hasta las 3.00- lo cual causó ciertas dificultades temporales en los procesos administrativos y en la coordinación de algunos servicios no críticos. Sin embargo, aseguraron que estos problemas se han resuelto gradualmente, permitiendo retomar el flujo normal de trabajo sin comprometer la atención directa a los pacientes.
INGESA ha señalado a Endesa, la empresa suministradora de electricidad, como responsable de la interrupción en el suministro y ha instado a que la compañía rinda cuentas por el incidente. La falta de suministro en la región es un problema recurrente, que afecta especialmente a las zonas periféricas y que, en esta ocasión, comprometió la atención en varios puntos de la ciudad.
