jueves. 04.06.2026

La Guardia Civil encontró a primera hora del jueves, alrededor de las 8.30 de la mañana, otro cuerpo ahogado en las inmediaciones de Benzú. El hallazgo incrementa hasta 43 las víctimas mortales registradas en 2025 al intentar acceder a Ceuta de manera irregular, una cifra que retrata con dureza la realidad migratoria que afronta la ciudad.

Efectivos de los Grupos Especiales de Actividades Subacuáticas (GEAS) fueron los encargados de recuperar el cuerpo sin vida del mar. Tras su rescate, y con apoyo del Servicio Marítimo, el cadáver fue trasladado a tierra para su entrega al Instituto de Medicina Legal, donde se le practicará la autopsia y se llevarán a cabo las diligencias necesarias para esclarecer tanto las causas de la muerte como su identidad y procedencia.

Un rescate con desenlace distinto en Juan XXIII

No toda la actividad del fin de semana dejó un balance trágico. A escasa distancia, en las aguas próximas a Juan XXIII, la Benemérita logró rescatar a un joven que sí consiguió sobrevivir.

Aunque llegó exhausto a la orilla, no fue necesario su traslado al Hospital Universitario. Los agentes y personal sanitario le realizaron un reconocimiento médico y una primera atención en el lugar, tras lo cual se activaron los protocolos de filiación previos a su traslado al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI).

Este rescate marca el contrapunto a una jornada ensombrecida por la muerte, mostrando que, aunque algunos logran salvar la vida, el riesgo al que se enfrentan continúa siendo extremo.

El Mediterráneo, frontera y tumba

El balance de este fin de semana vuelve a subrayar la dimensión humana del drama migratorio que golpea a Ceuta. Las aguas que rodean la ciudad, puerta de entrada a Europa para muchos, se han convertido también en un escenario recurrente de tragedias que dejan familias rotas y biografías truncadas.

Cada cadáver recuperado en las playas y espigones de la ciudad suma un capítulo más a esta realidad lacerante. La cifra de 43 fallecidos en apenas unos meses evidencia la creciente presión migratoria y los peligros mortales que enfrentan quienes, empujados por la desesperación, se lanzan al Mediterráneo en busca de un futuro mejor.

Otro intento desesperado deja un herido grave en la valla

A la tragedia registrada en el mar se suma otro episodio ocurrido el pasado viernes, cuando un migrante de origen subsahariano resultó herido de gravedad tras intentar acceder a Ceuta saltando el vallado fronterizo. El joven quedó atrapado en la estructura metálica durante el intento de entrada, sufriendo una fractura en una pierna que le impedía liberarse por sus propios medios.

La gravedad de la situación obligó a la intervención conjunta de la Guardia Civil y los Bomberos, quienes trabajaron durante varios minutos para asegurar la zona y poder rescatarlo sin agravar las lesiones. Una vez liberado, el herido fue trasladado en ambulancia al Hospital Universitario de Ceuta, donde recibió atención médica inmediata.

Un fin de semana que vuelve a sacudir a Ceuta

Los operativos activados por la Guardia Civil este fin de semana dejan una imagen clara: la migración irregular continúa tocando con fuerza a la ciudad, con episodios que alternan la esperanza y la supervivencia con la muerte más cruel. El goteo de intentos de llegada, ya sea a nado, o saltando la valla, es constante.

Mientras un joven logró aferrarse a la vida, otro perdió su batalla ante el mar. Un contraste que resume, una vez más, el rostro más oscuro de un fenómeno que sigue escribiendo su historia en las aguas que rodean Ceuta.

Un joven sobrevive al mar en Juan XXIII mientras otro migrante muere en Benzú