El campamento de verano en Fuerte Nagüelles, situado en Marbella, ha sido durante años una cita ineludible para los jóvenes ceutíes. Este evento, organizado con esmero cada verano, no solo ofrece un espacio de diversión y aprendizaje, sino que también crea recuerdos imborrables que perduran en el tiempo. Mañana, domingo 18 de agosto, los participantes actuales harán su viaje de regreso a Ceuta, llevando consigo las experiencias vividas durante esta intensa semana.
Este campamento es tan popular entre los jóvenes de Ceuta que, según comentaba Omar Hicho, coordinador del campamento, el día de la salida, "muchos de los que participaron cuando eran niños ahora son adultos y aún recuerdan con cariño su experiencia en Nagüelles". La demanda para asistir es alta, y cada año se convierte en un reto seleccionar a los afortunados que podrán disfrutar de esta experiencia única.
Las actividades planeadas durante el campamento han sido tan variadas como emocionantes, diseñadas para que los participantes disfruten de una semana inolvidable. Desde talleres creativos, como el de camisetas personalizadas, hasta actividades deportivas en la piscina y en la playa, pasando por un día completo en el parque acuático Aquamijas, el cine nocturno al aire libre y los partidos de voleibol en la arena, no ha faltado diversión para todos los gustos.
Hicho, con su característico sentido del humor, bromeaba sobre el regreso, previsto para el domingo en el barco de las siete de la tarde: "siempre y cuando los niños quieran volver y no se queden o no hagan una acampada". Estas palabras reflejan el ambiente de camaradería y la conexión especial que se forma entre los jóvenes durante el campamento, donde cada día es una aventura compartida.
Este campamento no es solo una actividad de verano; es un punto de encuentro donde los jóvenes ceutíes crean lazos, descubren nuevas pasiones y, sobre todo, construyen recuerdos que, como ya lo han demostrado quienes participaron en el pasado, los acompañarán para toda la vida.
