La fe y la tradición se han dado cita esta noche en el centro de la ciudad con el solemne traslado de antorchas de la Venerable Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado (Medinaceli) y María Santísima de los Dolores. A las nueve en punto, la imagen del Medinaceli partió desde la Casa de Hermandad, acompañada por cientos de fieles que, con una vela en mano, iluminaron su camino hasta la Iglesia de San Francisco, donde en los próximos días se celebrarán sus cultos internos.
El traslado de Nuestro Padre Jesús Cautivo y Rescatado marca el inicio de una intensa preparación espiritual para los devotos, enmarcada en las tradicionales celebraciones de Cuaresma. La Hermandad ha destacado la importancia de este acto como preludio a los cultos en honor a la sagrada imagen, reafirmando su compromiso con la fe y la tradición cofrade de la ciudad.
