Los bomberos de Ceuta han vuelto a ser objeto de un acto de violencia injustificada en la barriada de El Príncipe. Un grupo de individuos atacó con piedras a un camión del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento (SEIS) cuando sus efectivos acudían a sofocar el incendio de un vehículo en la zona.
Uno de los proyectiles impactó con gran precisión contra la ventanilla del conductor, haciendo estallar el cristal y esparciendo los fragmentos por el interior de la cabina y sobre la cara del bombero que manejaba el vehículo. Afortunadamente, la ventanilla estaba subida, lo que evitó que la piedra golpeara directamente al conductor, previniendo lesiones más graves.
Condena sindical y preocupación por la seguridad
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha manifestado su "más enérgica repulsa" ante lo sucedido, condenando que estos ataques vayan dirigidos precisamente contra cuerpos de emergencia que solo acuden a la barriada con la intención de ayudar a los vecinos. "Es inaceptable que quienes arriesgan sus vidas para proteger a la ciudadanía sean objeto de agresiones gratuitas por parte de delincuentes cuyo único propósito es causar el mayor daño posible sin obtener nada a cambio", han señalado desde el sindicato.
Los hechos vuelven a poner sobre la mesa la preocupación por la seguridad de los equipos de emergencia en ciertas zonas de la ciudad. No es la primera vez que los bomberos, así como las fuerzas de seguridad y los sanitarios, son atacados mientras realizan su labor en El Príncipe. En anteriores ocasiones, estos profesionales han sufrido emboscadas, lanzamientos de objetos e incluso sabotajes a sus vehículos, lo que dificulta gravemente su labor y pone en riesgo su integridad.
Un problema recurrente sin soluciones claras
El apedreamiento de los bomberos en El Príncipe no es un incidente aislado. En los últimos años, los ataques a los cuerpos de emergencias en esta barriada han generado un intenso debate sobre la necesidad de incrementar la protección de estos profesionales. Se han propuesto diferentes medidas, desde escoltas policiales en las intervenciones hasta la instalación de cámaras en los vehículos de servicio. Sin embargo, estos incidentes siguen repitiéndose con preocupante frecuencia.
CSIF ha instado a las autoridades a tomar medidas urgentes para garantizar la seguridad de los bomberos y evitar que estos ataques continúen impunes. Mientras tanto, los profesionales del SEIS continúan con su labor, enfrentándose no solo al fuego, sino también a la hostilidad de aquellos que, en lugar de agradecer su trabajo, los atacan sin razón aparente.
