Ceuta registra un repunte sin precedentes en la entrada de inmigrantes irregulares, coincidiendo con la proximidad de la Operación Feriante, de acuerdo al último informe de inmigración irregular del Ministerio del Interior. Entre el 15 y el 31 de julio de 2025, 361 personas accedieron por vía terrestre, una cifra que multiplica por cuatro la media de quincenas anteriores y confirma la creciente presión migratoria sobre la ciudad autónoma, en contraste con la tendencia nacional a la baja.
Un julio de récord migratorio en Ceuta
Ceuta ha experimentado un fuerte repunte en la migración irregular durante la segunda mitad del mes de julio de 2025. En tan solo 15 días, la ciudad ha recibido 361 inmigrantes irregulares por vía terrestre, lo que supone un aumento del 429 % respecto a la media de las quincenas anteriores de este mismo año.
Este incremento coincide con la proximidad de la Operación Feriante, un periodo crítico en el que aumenta el tránsito en la frontera sur. El fenómeno se ha convertido ya en un patrón estacional, que repite picos de presión migratoria cada verano, especialmente en los días previos a eventos locales o festivos.
Más del doble que en 2024 en el mismo periodo
El aumento no solo es notable en comparación con la media del presente año, sino también con respecto a los datos de 2024. Entre el 15 y el 31 de julio del año pasado, Ceuta registró 247 entradas irregulares. Este año, con 361, la subida es de 114 personas más.
Pese a que las cifras nacionales muestran una tendencia descendente en la migración irregular, Ceuta vive una situación muy distinta. El resto de España ha recibido en ese mismo periodo 1.144 inmigrantes, frente a los 2.729 del año anterior, una reducción significativa motivada principalmente por la caída en las llegadas marítimas.
Una media anual que salta por los aires
Hasta el 15 de julio de 2025, habían llegado a Ceuta 1.094 inmigrantes irregulares, lo que repartido en 13 quincenas daba una media de 84,15 personas cada 15 días. Sin embargo, solo entre el 15 y el 31 de julio, se han registrado 361 entradas, rompiendo esa media con una intensidad más de cuatro veces superior.
Este dato convierte a la segunda quincena de julio en la más crítica del año en lo que respecta a presión migratoria en la ciudad, y subraya la urgencia de medidas específicas que atiendan las particularidades del fenómeno en Ceuta, lejos de las dinámicas generales del país.
Ceuta lidera el repunte terrestre en 2025
En lo que va de año, la ciudad autónoma ha contabilizado 1.452 entradas por vía terrestre y solo 3 por vía marítima, sumando un total de 1.455 inmigrantes irregulares hasta el 31 de julio. Estas cifras suponen un aumento de 88 personas respecto al mismo periodo de 2024, cuando se registraron 1.367 llegadas.
A nivel nacional, por el contrario, las llegadas irregulares han disminuido un 30 % en 2025, especialmente por la caída de las entradas marítimas. En el conjunto del país, han llegado 20.258 personas hasta el 31 de julio, frente a las 29.031 del año anterior.
La vía marítima se hunde, la terrestre se intensifica
Mientras que la llegada por mar ha bajado en casi 9.000 personas en el conjunto de España, la vía terrestre ha subido ligeramente. En Ceuta, este patrón se acentúa: solo se han producido 13 entradas marítimas en la última quincena de julio en 2024 y 3 en 2025, y casi todas las llegadas han sido por la frontera terrestre o el perímetro fronterizo, con especial incidencia en la zona del Tarajal.
De hecho, en la última quincena analizada, Ceuta ha concentrado el 22,5% de todas las entradas terrestres registradas en España (361 de 1.601), confirmando su papel como punto crítico en la ruta terrestre africana hacia Europa.
La Operación Feriante: un factor multiplicador
La cercanía de la Operación Feriante, que marca el punto álgido del tránsito fronterizo por el fin de las vacaciones estivales y las festividades religiosas en Marruecos, ha actuado como un catalizador para los flujos migratorios hacia Ceuta. Este fenómeno, bien conocido por las autoridades locales, se repite año tras año, con un patrón de intensificación de intentos de entrada coincidiendo con esta operación.
No se trata solo de un aumento coyuntural, sino de una dinámica estructural que, sin una planificación adecuada y una respuesta adaptada, colapsa los recursos locales, sobrecarga a las fuerzas de seguridad y aumenta la tensión la acogida de menores no acompañados y adultos en situación irregular.
Perspectiva nacional: Ceuta va a contracorriente
Mientras el conjunto de España ha experimentado una reducción notable en las llegadas irregulares —especialmente por mar— durante el mes de julio, Ceuta vive su peor quincena del año, muy por encima de los niveles del pasado y del promedio actual.
Este contraste pone de manifiesto que la presión migratoria no se distribuye de forma homogénea, y que los datos nacionales pueden ocultar realidades locales muy diferentes, como es el caso ceutí.
Una situación excepcional que exige medidas urgentes
La evolución de la migración irregular en Ceuta durante la segunda mitad de julio de 2025 refleja una realidad preocupante: la ciudad cuadruplica sus cifras medias justo antes de la Operación Feriante, mientras el resto del país experimenta descensos.
Este contexto exige respuestas específicas, adaptadas y urgentes, con una visión descentralizada de la gestión migratoria. La ciudad autónoma no puede seguir gestionando en solitario un fenómeno que excede con mucho sus competencias y capacidades.
Ceuta necesita ser reconocida como una frontera terrestre de Europa en África y contar con los medios humanos, materiales y políticos para afrontar lo que ya es una crisis crónica.




