MACROJUICIO

Los pagos en efectivo centran la segunda sesión de esta semana del macrojuicio

Uno de los testigos presta declaración ante la sala
Los pagos en efectivo realizados por parte de los principales acusados por su presunta pertenencia a una red de blanqueo de capitales y narcotráfico han centrado la segunda jornada de esta semana del macrojuicio.

La segunda sesión de esta semana del macrojuicio contra los presuntos miembros de una red de blanqueo de capitales y narcotráfico se ha centrado en dos cuestiones fundamentalmente: los pagos de los caballos de la explotación ganadera que algunos de los acusados tienen en Málaga y los pagos en efectivo realizados por las personas a las que algunos de los acusados alquilaron bienes, principalmente inmobiliarios.

De la listas de declarantes previstos para este miércoles, hubo algunas renuncias. Principalmente, por motivos de parentesco directo con algunos de los acusados o también por entender que iban a responder lo mismo que anteriores testigos. Es el caso, por ejemplo, de uno de los dos hermanos que fueron requeridos por la Guardia Civil para el transporte de los caballos tras el registro en la ganadería de la familia de los principales acusados en la provincia de Málaga. El primero de ellos señaló que su papel se limitó a llevar los caballos en primer lugar a una finca en Almargen (Málaga) y a Extremadura. Ante la dificultad de su hermano para conectarse (ambos son residentes en la provincia malagueña), el tribunal entendió que no era necesaria su declaración.

El segundo testigo que declinó fue el hermano de uno de los principales acusados, señalado como el piloto de la narcolancha. Sin embargo, la suegra de este si declaró. El abogado de su hija y yerno, Néstor García León, pidió que aclarara el tratamiento de un agente de la Guardia Civil hacia ella. "Me desmayé, me asusté" señalaba al recordar su reacción al explicársele que se les había llamado a declarar por un presunto delito de narcotrafico. "Yo se que mi hija nos pagó la entrada de un coche a mi marido que ya no está y a mi, para ir al médico. Estoy mala, tengo cáncer, me ponen sangre y voy al médico unas 270 veces (sic) al año, por lo que ese coche nos venía muy bien para acudir al médico". Su yerno y su hija pagaron la entrada de aquel vehículo, y ellos lo fueron pagando a plazos entre 2016 y 2019 a razón de unos 400 euros mensuales. Ella estuvo empadronada en Ceuta un tiempo, y vivió en Marruecos -en una ciudad completamente desconocida- al tiempo que su hija y yerno trabajaban en el negocio de las máquinas de construcción. El vehículo quedó decomisado, y bien que lo lamenta la señora porque se está "dejando el sueldo en taxis".

Néstor García León, abogado

También declararon varios de los inquilinos de pisos alquilados por el principal acusado y su ex mujer, tanto en calle Colombia como en Avenida de África. En algunos casos, se hizo en metálico, según indicó uno de los primeros testigos. Un agente de la Policía Nacional que dijo conocer al anterior inquilino -un conocido deportista de la ciudad, residente en la Península actualmente y que será llamado a declarar en próximas fechas- y que pagaba en metálico las mensualidades de su alquiler. También el arrendatario de otro inmueble, íntimo amigo de la agente desde la infancia, y que sigue pagando por transferencia en ese inmueble. De la misma manera que declararon un carpintero contratado por la familia para realizar trabajos, y que actualmente continúa residiendo en un inmueble de calle Sevilla, o una mujer que residió con su pareja en la vivienda del hermano de la agente de la Policía Local en la calle Colombia.

Luego llegó el turno para los caballos y para la venta de una motocicleta de cross. En este caso, por ejemplo, llamó la atención que la pareja sentimental de alguien que compró una moto de campo a uno de los acusados -el piloto- admitiera que su propia pareja fue detenida por el GRECO de la Guardia Civil en una operación contra el narcotráfico, pero "no recuerdo por qué porque yo de delitos no entiendo", atinó a decir. Declararon también el ex presidente de la Federación Hípica de Ceuta, que confirmó que Noble -el caballo regalado a la familia del cabecilla por su padre con motivo de una comunión- costó en torno a 4.000 euros. A continuación, un técnico que era el representante de la hermana pequeña ante la Federación Española de Hípica rebajó bastante el precio de estos animales, hasta los 1.200 como mucho, "y a partir de ahí tiene que ser algo extrarordinario". Este hombre señaló que conocía a uno de los hermanos prófugos y a su padre, que les ayudaba a rellenar uno o dos papeles al año y que nunca obtuvo por ello más beneficio que alguna invitación a cafés o cervezas y "treinta euros que me dieron un día para que me tomase una copa con mi mujer".

El juicio se reanudará el próximo 13 de noviembre.