jueves. 04.06.2026

En el marco del Día Mundial sin Juegos de Azar, el Plan sobre Drogas y otras Conductas Adictivas de la Consejería de Sanidad ha alertado sobre el preocupante aumento de la ludopatía entre jóvenes. La facilidad de acceso a juegos de azar digitales ha transformado el perfil del jugador, que tradicionalmente estaba asociado a adultos en bares o casinos y que hoy incluye adolescentes y adultos jóvenes atrapados en apuestas online, disponibles las 24 horas.

Adicción al juego / Daniel Hernández
Adicción al juego / Daniel Hernández

Desde la Unidad de Conductas Adictivas han subrayado que la adicción al juego es una enfermedad crónica, con frecuentes recaídas, similar a otras dependencias como las adicciones a sustancias. “La ludopatía es un trastorno del control de impulsos, que lleva al individuo a seguir jugando y apostando, pese a las consecuencias negativas”, explicaron especialistas de la Unidad. Los efectos abarcan desde problemas mentales como ansiedad o depresión, hasta el aislamiento social y la ruina económica.

La Consejería subraya que la combinación de tecnología y juegos de azar crea un “cóctel explosivo”, propiciado por la accesibilidad y la escasa percepción del riesgo. Esto es evidente en las cifras locales y nacionales: un 4,7% de los adolescentes de entre 14 y 18 años en Ceuta presentan patrones de juego patológico, porcentaje que disminuye al 1,7% en adultos. A nivel nacional, un 3,6% de los ceutíes de 15 a 64 años participan en apuestas online, mientras que un notable 26,3% lo hace de forma presencial, incluyendo loterías y otras actividades permitidas.

Adicción al juego / Daniel Hernández
Adicción al juego / Daniel Hernández

La Unidad de Conductas Adictivas insiste en que es fundamental reconocer las señales tempranas de esta adicción en los jóvenes y brindarles una educación preventiva desde el entorno familiar y educativo. Entre las señales de alarma destacan la irritabilidad, el aislamiento social, la preocupación financiera y un uso compulsivo de dispositivos digitales. El tratamiento que ofrecen en la Unidad es integral, abarcando las dimensiones biológica, psicológica y social, e incluye opciones de atención tanto presencial como telemática para quienes no puedan o no deseen acudir en persona.

A pesar de las iniciativas preventivas, el contexto digital y la escasa regulación normativa dificultan el control. “Los jóvenes acceden al juego online fácilmente, muchas veces sin que los padres lo perciban. Es esencial una normativa más rigurosa que contemple, por ejemplo, la autorregulación obligatoria y permanente en lugar de anual para quienes desean prohibirse el acceso a apuestas y casinos”, señalan desde la Unidad.

Adicción al juego / Daniel Hernández
Adicción al juego / Daniel Hernández

Con estas preocupaciones en mente, los técnicos de la Unidad destacan la importancia de la concienciación y el diálogo en los hogares para reducir el impacto de esta problemática. Aunque la atención en el centro es gratuita y confidencial, los especialistas reconocen que la vergüenza o el desconocimiento pueden frenar a las familias en la búsqueda de ayuda. Sin embargo, insisten en que “reconocer el problema es el primer paso para combatir esta adicción que afecta a todas las áreas del individuo y de su entorno”.

El perfil de los jugadores patológicos: son cada vez más jóvenes