Vuelven las lluvias, regresan las goteras al Mercado Central
El Mercado Central vuelve a protagonizar su clásico espectáculo de goteras. Los operarios se esfuerzan en señalizar las zonas húmedas para evitar resbalones, mientras la infraestructura pide a gritos una reforma.
Una vez más, el Mercado Central se ha convertido en el escenario de un fenómeno predecible: apenas caen dos gotas, ya se forma un charco digno de una piscina improvisada. Ante esta situación, los operarios se han movilizado para señalizar las áreas húmedas y prevenir posibles accidentes, como resbalones que podrían poner en riesgo la seguridad de los usuarios.
Goteras en el Mercado Central / Mohamed Ettouileb
Cada vez que aparecen unas pocas gotas, la humedad se extiende rápidamente por el suelo, convirtiéndose en un inconveniente recurrente para quienes transitan por el mercado. Esta situación, lejos de ser un caso aislado, ha sido observada de manera habitual, lo que pone de manifiesto la necesidad de acometer una reforma integral del edificio. La situación no es un hecho aislado. Se ha convertido en la rutina del mercado: cada vez que el clima o simplemente la fatiga del edificio lo deciden, la estructura se rinde ante la humedad y deja escapar su pequeño homenaje al agua.
MERCADO CENTRAL
Este problema afecta no solo la imagen del recinto, sino también la seguridad y el confort de los ciudadanos. A pesar de los esfuerzos de señalización y de adopción de medidas temporales, la recurrencia de las goteras subraya la urgencia de realizar una intervención estructural que garantice un ambiente seguro y adecuado para el público.
Goteras en el Mercado Central / Mohamed Ettouileb
Mientras se espera una solución definitiva, los operarios continúan con la tarea de marcar las zonas afectadas y aconsejar a los visitantes extremar la precaución al desplazarse por el interior del mercado. Las persistentes goteras en el Mercado Central son una clara señal de que es necesario emprender una reforma que actualice y mejore la infraestructura del edificio.