Ceuta se enfrenta a una presión migratoria creciente en su frontera terrestre. El último informe del Ministerio del Interior sobre inmigración irregular revela que, en lo que va de 2024, el número de inmigrantes que han llegado a la ciudad por esta vía se ha incrementado un 149,1%. Entre el 1 de enero y el 15 de octubre, 2.162 personas han ingresado por tierra, frente a las 868 del mismo periodo en 2023, lo que supone 1.294 llegadas más.
Por el contrario, las cifras de inmigración por vía marítima muestran un descenso considerable. En 2024, solo 23 personas han llegado a Ceuta por mar, en comparación con las 54 registradas en 2023, lo que representa una caída del 57,7%.
Este fuerte aumento de las entradas terrestres en Ceuta forma parte de una tendencia más amplia en las ciudades autónomas. Sumando Ceuta y Melilla, 2.233 inmigrantes han cruzado las fronteras terrestres este año, un 122,9% más que los 1.002 registrados en 2023.
El notable incremento de la inmigración irregular terrestre en Ceuta plantea desafíos logísticos y humanitarios a la ciudad, que continúa siendo un punto clave en las rutas migratorias hacia Europa. Las autoridades locales y nacionales se ven obligadas a intensificar sus esfuerzos de control fronterizo, gestión de acogida y coordinación con la Unión Europea ante un fenómeno migratorio que sigue siendo complejo y fluctuante.
