Bajo el título “Presente y Futuro de las lenguas maternas en Ceuta” ha tenido lugar una mesa redonda en el Centro Cultural ‘La Estación’. El evento ha reunido a filólogos y miembros de distintas comunidades, entre los que se encontraban Hamed Abdellah Ali y Verónica Rivera, ambos filólogos, Asher Bentolila, miembro de la comunidad israelita de Ceuta, y Soni Lalwani, miembro de la comunidad hindú.
El objetivo de este encuentro es abordar temas cruciales sobre el valor de las lenguas maternas y su futuro en una sociedad cada vez más plural, donde todos los cuatro ponentes aportaron sus perspectivas sobre la convivencia y el papel de las lenguas en la construcción de una Ceuta inclusiva.
El filólogo Hamed Abdellah Ali ha subrayado la importancia de reconocer y visibilizar las lenguas maternas como una parte integral de las identidades culturales. En su intervención, destacó los avances en la percepción y aceptación del Dariya ceutí, una lengua mestiza que, según él, “es un reflejo de la realidad social de Ceuta”. El filólogo defendió la idea de que las lenguas deben ser puentes que unan, no barreras que dividan. “Si hay algo que tienen las lenguas, es que tienden puentes, es que unen. Pero también si son mal interpretadas, pueden derribarlos” ha afirmado Hamed. Además, con su tesis doctoral sobre el Dariya ceutí, propone un enfoque inclusivo que trasciende las identidades excluyentes y busca construir una "identidad ameba", aquella que engloba a todos los habitantes de la ciudad.
Por su parte, Verónica Rivera, filóloga y otra de las ponentes del evento, se refirió a la pluralidad lingüística como una de las principales características de Ceuta. “El futuro de Ceuta debe ser un futuro plural, donde, independientemente de la lengua materna de cada uno, todos podamos aprender las lenguas con las que convivimos”, ha comentado Rivera. También resaltó la necesidad de proteger y valorar las lenguas, promoviendo su enseñanza, tal y como recomienda el Consejo de Europa. “El Consejo de Europa lleva ya bastantes años diciéndonos que tenemos que proteger las lenguas, apreciarlas, valorarlas y enseñarlas, aunque sea de manera extracurricular”.
Además, Rivera hizo énfasis en la importancia que tiene el Dariya ceutí en nuestra sociedad, constituyendo una lengua intergeneracional que conecta a jóvenes de diversas culturas. “El Dariya es una seña de identidad juvenil, una forma de ‘code switching’ (cambio de código) que no es ni exclusivamente española ni marroquí, sino algo único que emerge de nuestra convivencia”, ha afirmado.
Este encuentro invita a realizar una reflexión profunda sobre el papel crucial que juegan las lenguas en la identidad de la ciudad, “un lugar donde las lenguas no sólo coexisten, sino que se interrelacionan”.
