Desde hoy y durante los próximos dos meses, la Residencia Gerón se ha convertido en puerto de una exposición única: una colección de maquetas de barcos con historia, elaboradas artesanalmente por José María Díaz Marín, un apasionado de la construcción naval y del reciclaje. Entre las piezas destacan el emblemático Guadalete, el mítico Lobo y el famoso Titanic, junto a otras como el cañonero Dato y el galeón de las películas de Piratas del Caribe, la Perla Negra.
"Cada pieza me lleva entre un año y un año y medio, dependiendo de la información que pueda encontrar. No son simples maquetas; trato de resucitar barcos olvidados y devolverlos al tiempo, como el Lobo, que para mí es muy especial porque forma parte de la historia de Ceuta, mi ciudad natal", explica Díaz Marín, quien también fue pescador y creció rodeado de la tradición de la Almadraba.
Barcos que cuentan historias
El Lobo Grande, por ejemplo, es un barco mítico en Ceuta. Para su construcción, José María recurrió a la ayuda de un buzo que había participado en el rescate del barco. "Él me describió los colores originales y detalles que no se ven en las fotos. Intenté reproducirlo con la mayor fidelidad posible", relata.
Otra pieza destacada es el cañonero Dato, cuya historia fascinó al maquetista. "A partir del palo que quedó en San Antonio empecé a investigar y descubrí su pasado. Fue como reconstruir un dinosaurio a partir de un hueso", comenta. Este barco, cuya proa fue reconstruida tras embestir a otro navío, es una joya de la exposición.
Entre los barcos no relacionados con Ceuta, la Perla Negra ocupa un lugar especial. "Soy un enamorado de los galeones. Desde que vi ese barco en la saga de Piratas del Caribe, supe que tenía que hacerlo", confiesa José María.
Arte y reciclaje
Lo que hace aún más especial esta exposición es que todas las maquetas están hechas con materiales reciclados. "Utilizo todo lo que tengo a mano: persianas, cañas, retenes de puertas, incluso palitos de chupachups. No son maquetas compradas; cada pieza está hecha a mano y cada material tiene su historia", explica.
Con más de 280 barcos construidos, Díaz Marín no se detiene. Actualmente, trabaja en una réplica del Juan Sebastián Elcano y en un barco pesquero de Ceuta, entre otros proyectos. "Siempre hay algo nuevo que construir", dice con entusiasmo.
Una flota para disfrutar
Aunque las maquetas suelen descansar en estanterías, José María sueña con tener una exposición permanente o incluso verlas navegando en un parque. "El 90% de estos barcos son navegables. Mi sueño es que la gente los disfrute tanto como yo disfruto construyéndolos", afirma.
Esta muestra, la primera que realiza el maquetista, ofrece una oportunidad única para admirar no solo el talento de un artesano, sino también el valor de rescatar historias a través de materiales olvidados. Una exposición para no perderse y que promete hacer navegar la imaginación de todos los visitantes.

