Una parte del muro perimetral de la antigua cárcel de Los Rosales se ha venido abajo este miércoles a causa de las fuertes rachas de viento que han azotado la ciudad en la últimas horas, un suceso que vuelve a poner el foco sobre el estado de conservación del antiguo recinto penitenciario, destinado desde hace años a convertirse en el nuevo centro de menores de la ciudad.
El derrumbe, del que no se han registrado daños personales, se ha producido en una de las zonas exteriores del complejo, generando alarma entre los vecinos. El incidente evidencia el avanzado deterioro de unas instalaciones que llevan años sin uso y cuya transformación acumula retrasos desde que se anunciara el proyecto.
Un recinto cedido en 2021 para uso social
La antigua prisión de Los Rosales fue cedida a la Ciudad Autónoma en agosto de 2021 tras un acuerdo con el Ministerio del Interior. La cesión demanial, con una vigencia de quince años y un coste estimado de seis millones de euros con cargo a fondos del Plan de Resiliencia, tenía como objetivo la construcción de un nuevo centro de menores para acoger a los menores no acompañados que permanecían en la ciudad.
En aquel momento, el entonces consejero de Educación y Cultura y portavoz accidental del Gobierno, Carlos Rontomé, explicó que el proyecto se encontraba en una fase “embrionaria”, sin un diseño definido ni plazos concretos de ejecución. No obstante, subrayó el doble objetivo de la operación: dar respuesta a la problemática de los menores y evitar episodios de ocupación ilegal en el antiguo penal.
El proyecto toma forma, pero sigue sin materializarse
Cuatro años después, el proyecto volvió a cobrar protagonismo en noviembre de 2025 con la presentación del Plan de Inversiones del Gobierno de la Ciudad para el periodo 2026-2029. En ese documento, la construcción del nuevo centro de menores en Los Rosales se señalaba como una de las actuaciones más destacadas, con un presupuesto total superior a los 7,1 millones de euros.
Según la memoria presupuestaria, el futuro centro está concebido como un espacio moderno y seguro, con áreas educativas, atención psicológica, zonas de formación y espacios comunes diseñados bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética. Para 2026 estaba prevista una primera inversión cercana a los 787.000 euros, financiada a través del PRTR–Ciudad.
Sin embargo, el derrumbe ocurrido hoy pone de relieve que, mientras el proyecto avanza sobre el papel, el estado físico del recinto continúa degradándose, lo que incrementa los riesgos estructurales y la necesidad de actuaciones urgentes de consolidación.
El colapso del muro ha reavivado la preocupación de los que desde hace tiempo alertan del abandono de las instalaciones. Desde el ámbito institucional se espera que en las próximas horas se evalúen los daños y se adopten medidas para garantizar la seguridad, así como para evitar nuevos desprendimientos.
El incidente refuerza la urgencia de intervenir en Los Rosales, un espacio llamado a desempeñar un papel clave en el sistema de atención a menores de Ceuta y que, a día de hoy, sigue siendo un símbolo de promesas pendientes y de una infraestructura en evidente deterioro.
