La barriada de San Amaro ha vivido este fin de semana uno de los momentos más esperados de su calendario vecinal: la celebración de su verbena anual, organizada por la Asociación de Vecinos, que en esta edición 2025 ha superado todas las expectativas. Durante tres intensas jornadas —desde el viernes hasta el domingo— los residentes y visitantes han podido disfrutar de veladas inolvidables, música en directo, juegos tradicionales y actividades para pequeños y mayores, en un entorno de convivencia y alegría.
Una cita imprescindible en el verano ceutí
La verbena de San Amaro se ha consolidado como uno de los eventos populares más destacados de la temporada estival en la ciudad. La edición de este año ha vuelto a demostrar que la tradición y la participación vecinal pueden ir de la mano de la mejora continua. Así lo ha demostrado la excelente acogida que han tenido las distintas actividades programadas, así como la implicación de las familias, jóvenes y mayores del barrio.
El viernes se dio el pistoletazo de salida a las celebraciones, con una tarde-noche marcada por el buen ambiente, la música y el reencuentro entre vecinos, amigos y familiares. Fue una velada de esas que dejan huella, con el barrio lleno de vida y una plaza convertida en punto de encuentro para todas las generaciones.
Juegos, sorteos y un concierto con sabor local
El sábado, la verbena alcanzó uno de sus puntos álgidos con una jornada cargada de actividades: sorteos, juegos familiares y entretenimiento para todas las edades. El colofón de la noche fue el esperado concierto del grupo Ozone, una joven banda ceutí que ha empezado a destacar en la escena local.
Formada por cuatro estudiantes de entre 15 y 17 años, Ozone surgió a finales de 2023 tras un concierto en el Conservatorio de Música de Ceuta. Desde entonces, han cautivado al público versionando grandes clásicos del pop rock y temas actuales con un estilo fresco y entusiasta. Su actuación en San Amaro no defraudó, y se convirtió en uno de los momentos más celebrados del fin de semana.
Además de la música en directo, el sábado se disfrutó de una amplia oferta gastronómica, espacios de convivencia y muchas emociones compartidas. Una auténtica noche de verano ceutí, con sabor a barrio, a familia y a tradición.
Domingo de espuma, arroz y merengue
El domingo, la verbena puso su broche de oro con una programación pensada para cerrar por todo lo alto. Por la mañana, los socios pudieron degustar el ya clásico arroz popular, uno de los momentos más esperados por los vecinos y símbolo de la unión comunitaria. La comida sirvió también como espacio para agradecer a todos los colaboradores y asistentes su participación en la fiesta.
Pero los grandes protagonistas del día fueron los más pequeños, que disfrutaron a lo grande con la fiesta del agua y la pista de espuma instalada en la zona deportiva de la barriada. La actividad, pensada para el disfrute en familia, convirtió el espacio en una verdadera pista de juegos acuáticos, donde la diversión no faltó en ningún momento.
Como es tradición, la jornada concluyó con la siempre esperada merengada, una guerra amistosa de nata en la que nadie se salvó de recibir su dosis de dulzura. Risas, carreras, fotos y muchos rostros embadurnados de merengue marcaron el cierre de una verbena que ha dejado huella.
Una verbena que refuerza la identidad de barrio
La Asociación de Vecinos de San Amaro ha vuelto a demostrar su compromiso con la dinamización social del barrio y con la construcción de espacios de encuentro vecinal. La edición 2025 de la verbena no solo ha mantenido el listón de años anteriores, sino que ha demostrado que la fiesta puede crecer sin perder su esencia familiar y participativa.
Una vez más, San Amaro se consolida como ejemplo de convivencia, participación ciudadana y amor por las tradiciones, ofreciendo un modelo de evento popular que suma a la vida social de Ceuta. Sin duda, ya se cuenta la cuenta atrás para la edición del próximo año.
