El Centro de Salud del Recinto vuelve a sufrir goteras tras las lluvias
Una situación que el Sindicato Médico de Ceuta (SMC) denuncia como crónica y sin resolver.
"Cada episodio de lluvias intensas vuelve a reproducir un escenario" que el SMC califica de insostenible: “inundaciones, goteras, filtraciones de agua y riesgo eléctrico. Las últimas borrascas no han hecho, sino agravar una situación estructural que se arrastra desde hace años y que, según el sindicato, no ha recibido una solución definitiva".
El impacto no es menor. Las incidencias registradas han provocado un colapso funcional del edificio, condicionando el normal desarrollo de la actividad asistencial y generando un entorno de trabajo que dista mucho de cumplir los estándares mínimos exigibles a un centro sanitario.
Deficiencias estructurales crónicas en la sanidad ceutí
Desde el Sindicato Médico de Ceuta advierten de que el problema no es aislado. Las carencias detectadas en el Centro de Salud del Recinto forman parte de una problemática más amplia que afecta a otros equipamientos sanitarios de la ciudad, incluido el Hospital Universitario de Ceuta (HUCE). Las lluvias han vuelto a evidenciar que algunas infraestructuras sanitarias de Ceuta no reúnen condiciones mínimas de seguridad, confort ni funcionalidad.
El SMC recuerda que estas deficiencias han sido denunciadas en reiteradas ocasiones, sin que hasta el momento se haya puesto en marcha una actuación estructural capaz de corregirlas de forma definitiva.
Una situación que se repite todo el año
Más allá de los episodios de lluvia, el personal sanitario convive a diario con problemas que se han normalizado con el paso del tiempo, pero que siguen siendo graves. En verano, el sistema de climatización no funciona adecuadamente, alcanzándose temperaturas inasumibles tanto en las consultas como en las zonas comunes. En invierno, el problema se invierte: el edificio se cala, reaparecen las goteras y la humedad se convierte en una constante.
A ello se suma el mal estado del ascensor, que sufre averías frecuentes y dificulta la movilidad interna, especialmente para personas con problemas de desplazamiento. Una situación especialmente preocupante en un centro de salud.
Los sótanos, el punto más crítico
Uno de los focos más problemáticos se encuentra en las dependencias del sótano, donde se ubican servicios esenciales como la higienista dental, la coordinación de enfermería, el salón de actos y diversos almacenes. Estas zonas presentan condiciones especialmente deficientes, con problemas recurrentes de humedad e inundaciones periódicas que comprometen tanto el material como la seguridad de trabajadores y usuarios.
Según el sindicato, estas áreas requieren una evaluación técnica urgente, ya que concentran algunos de los daños más persistentes y menos visibles del edificio.
Impacto directo en profesionales y pacientes
El resultado de este deterioro continuado es doble. Por un lado, un personal sanitario exhausto, obligado a desarrollar su labor en condiciones impropias de un centro sanitario moderno. Por otro, pacientes que reciben atención en un entorno que no puede considerarse ni digno ni seguro, especialmente cuando se producen episodios meteorológicos adversos.
El SMC subraya que la calidad asistencial está directamente relacionada con el estado de las instalaciones, y que no se puede exigir excelencia profesional cuando el entorno físico es claramente deficitario.
Las exigencias del Sindicato Médico
Ante esta situación, el Sindicato Médico de Ceuta considera inaceptable que el Centro de Salud del Recinto continúe funcionando con deficiencias estructurales tan graves. Por ello, reclama de forma expresa:
- La puesta en marcha inmediata de un plan de reforma integral del Centro de Salud del Recinto.
- Medidas urgentes que garanticen la seguridad eléctrica y estructural del edificio.
- Una evaluación técnica completa del estado de los sótanos y de las zonas más afectadas.
- Un calendario público de actuaciones, acompañado de financiación suficiente.
Infraestructuras del siglo XXI para una sanidad digna
“No se puede hablar de sanidad de calidad mientras los profesionales trabajan entre goteras y cables mojados”, apostilla el sindicato. "Tampoco", añaden, "mientras los pacientes son atendidos en centros que se inundan cada vez que llueve con intensidad."
Trabajo para subsanarlo
Por su parte, fuentes de INGESA han señalado que, desde que se detectó la primera gotera se notificó a coordinación de mantenimiento para que se subsanara el problema.