La figura de la enfermera escolar vuelve a cobrar protagonismo en Ceuta. Tras su recuperación en 2024, la ciudad autónoma cuenta actualmente con solo 15 profesionales sanitarias para atender a los 30 centros educativos existentes, una proporción que el Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta considera claramente insuficiente.
Según el último Informe de Enfermería Escolar, publicado el 30 de abril por el Consejo General de Enfermería (CGE), España cuenta con una enfermera escolar por cada 6.368 alumnos, una cifra muy alejada de la media europea, que sitúa el estándar en una profesional por cada 750 estudiantes. En el caso de Ceuta, catorce de las quince enfermeras escolares han sido contratadas a través del Plan de Empleo y solo una depende directamente del Ministerio de Educación.
Una de estas profesionales es Irene Martín, quien desempeña su labor principalmente en un instituto con alta carga de alumnado, aunque también acude a un colegio una vez a la semana. “Muchos de mis compañeros rotan por varios centros, dependiendo de la demanda”, explica.
Martín defiende con firmeza la necesidad de consolidar esta figura en todos los centros educativos: “Lo ideal sería contar con una enfermera por colegio. Así podríamos conocer a fondo a los alumnos, sus patologías y necesidades, y ofrecer una atención personalizada y continua”.
La enfermera destaca que su papel va mucho más allá de impartir charlas sobre salud: “Podemos formar en primeros auxilios, educar en prevención y actuar en emergencias. Pero, sobre todo, podemos atender a estudiantes con patologías crónicas como diabetes, epilepsia o ansiedad. Nuestra presencia supone una gran tranquilidad para las familias”.
El Colegio Oficial de Enfermería de Ceuta coincide con Martín en que la actual cobertura es insuficiente y aboga por una dotación estructural y permanente de estos profesionales. “Gracias a estos contratos temporales, los centros están viendo cuán importante es nuestra labor. Pero necesitamos estabilidad”, afirma la enfermera.
Martín también propone que los centros educativos se impliquen más, visibilizando el número de alumnos con necesidades sanitarias específicas, y plantea que se creen oposiciones que permitan establecer plazas fijas para enfermeras escolares.
“Poder ejercer en este ámbito ha sido todo un descubrimiento”, confiesa. “Es un entorno de trabajo bonito y muy agradecido. Ojalá pueda seguir muchos años en esta labor”.
