La ciudad de Ceuta ha vivido este miércoles una jornada de gran tensión en las inmediaciones de los juzgados, durante la tarde de declaraciones y tras la salida de los tres detenidos por la muerte de un bebé de apenas ocho días.
Los arrestados, que incluyen a los padres del menor y a un familiar, fueron trasladados desde la Jefatura Superior de Policía -esta misma mañana- al Juzgado de Instrucción número 2 para prestar declaración ante el juez.
Durante la tarde, y sobre todo a su salida, un grupo de vecinos y ciudadanos se ha concentrado en el lugar, expresando su indignación con gritos como “¡Asesinos!” y "¡Confiamos en la justicia!, generando una atmósfera cargada de tensión. La Policía Nacional mantuvo un dispositivo de seguridad para evitar altercados mayores.
El suceso que conmocionó a Ceuta
La tragedia ocurrió la noche del pasado domingo en el bajo del número 3 de la calle Alférez Provisional, en torno a las 23:30 horas. Una llamada al 112 alertó a los servicios de emergencia de la necesidad de acudir a la vivienda, donde encontraron al recién nacido sin vida y a otro menor de cinco años, también hijo de la pareja. La Policía Nacional procedió de inmediato a la detención de tres personas: los padres del bebé, identificados como G.M. y J.N., y un familiar que se encontraba en el domicilio en el momento de los hechos.
Desde ese momento, la ciudad quedó conmocionada, y las redes sociales y la puerta de los Juzgados se han llenado de mensajes de indignación y pesar por la tragedia. Vecinos de la zona aseguraron que se trataba de una familia “conocida en el barrio”, pero nadie podía comprender lo sucedido.
La autopsia confirma una muerte violenta
Según ha informado Ceuta al Día, la autopsia realizada al bebé confirma que su fallecimiento se debió a una muerte violenta, descartando un accidente. Fuentes cercanas a la investigación explican que el informe preliminar de los médicos forenses detalla las lesiones sufridas por el recién nacido y confirma que los indicios no concuerdan con la hipótesis de accidente que había planteado la abuela del bebé en medios nacionales.
La autopsia, ya en manos de la jueza encargada del caso, resulta clave para determinar la naturaleza de los cargos que se imputarán a los tres detenidos. Los forenses han trabajado con minuciosidad para reconstruir las circunstancias de la muerte, recogiendo indicios y lesiones que permiten descartar cualquier causa accidental.
Por su parte, la Policía Nacional, durante los días posteriores al suceso, la Policía Científica continuó en la vivienda recabando pruebas y recogiendo cualquier indicio que permita esclarecer los hechos. Tal y como recoge Ceuta al día, fuentes cercanas al caso insisten en que todos los indicios apuntan a que la muerte del bebé no fue accidental.
Una ciudad consternada y en alerta
La combinación de la conmoción por la muerte del bebé, la tensión vivida en los juzgados y el desarrollo de la investigación judicial ha mantenido a Ceuta en un estado de alerta emocional. Vecinos, familiares y ciudadanos han mostrado su indignación de forma espontánea, mientras las autoridades tratan de garantizar que los hechos se esclarezcan con rapidez y que la justicia actúe con firmeza.
El caso sigue bajo secreto de sumario, y se espera que el día de mañana sea decisivo para determinar la situación procesal de los tres detenidos y el rumbo de la investigación.


