La huelga médica en Ceuta llega a su tercera semana, una situación que, según el Sindicato Médico, está teniendo consecuencias directas en la atención sanitaria con la cancelación de cirugías programadas y consultas médicas. Así lo ha expuesto su presidente, Enrique Roviralta, durante una convocatoria en la que ha calificado el escenario como un “grave problema” que afecta tanto a la ciudad como al conjunto de España.
Roviralta ha iniciado su intervención pidiendo disculpas a los pacientes afectados: “Lo sentimos por cada paciente afectado”, ha señalado, reconociendo el impacto directo de los paros. Sin embargo, ha insistido en que la responsabilidad recae en la Administración, a la que acusa de mantener un “portazo constante” a la negociación.
Cancelaciones y consecuencias para los pacientes
Uno de los aspectos más destacados durante la comparecencia ha sido la acumulación de efectos negativos sobre la asistencia sanitaria. Según el Sindicato Médico, esta tercera semana de movilizaciones implica “una semana más de cirugías suspendidas” y “cientos de consultas que no se han podido atender”.
El presidente del sindicato ha definido la situación como “un desastre del Estado del Bienestar” y ha denunciado lo que considera una ineficiencia del Ministerio de Sanidad, al que acusa de priorizar “intereses políticos e ideológicos” frente a la salud de los ciudadanos y el bienestar de los profesionales.
Falta de médicos y servicios privatizados
Durante su intervención, Roviralta ha puesto el foco en la situación específica de Ceuta, describiéndola como especialmente crítica. “Aquí faltan médicos, faltan especialidades”, ha afirmado, subrayando que la sanidad pública está al límite.
El sindicato denuncia además una creciente dependencia de servicios externalizados, mencionando explícitamente áreas como la radioterapia, la hemodiálisis, la resonancia, el TAC, la psiquiatría infantil y las endoscopias, que, según sus palabras, están privatizadas. A ello se suma la necesidad de traslados constantes a la península, lo que evidencia, a su juicio, la incapacidad de cubrir determinadas prestaciones en la ciudad.
Asimismo, ha criticado la existencia de infraestructuras y tecnología sin uso, señalando la presencia de “salas cerradas” y “equipos sin especialistas”, pese a las inversiones realizadas. “Millones de euros, sí, pero sin médicos que los pongan en marcha”, ha resumido.
Denuncia de politización y falta de diálogo
El Sindicato Médico ha insistido en que el origen del conflicto radica en la falta de negociación con el Ministerio de Sanidad. Roviralta ha señalado directamente a la ministra, Mónica García, afirmando que “ha decidido no negociar con médicos”.
En este contexto, ha criticado lo que considera una gestión errática, describiéndola como un “juego de trileros” en referencia a los cambios en la interlocución y la aparición de figuras como mediadores “que nadie pide”.
El sindicato también ha denunciado la politización de la sanidad, alertando de que las decisiones no se estarían tomando en función de las necesidades de los pacientes, sino del “relato político”. “La sanidad no puede ser un campo de batalla político”, ha afirmado, reclamando una gestión basada en el rigor y el conocimiento.
Reivindicaciones y llamamiento a la sociedad
Lejos de reclamar privilegios, el colectivo médico asegura que sus demandas son básicas: una sanidad digna, de calidad y que no obligue a los pacientes a salir de Ceuta para recibir tratamiento. También solicitan un estatuto médico propio y una interlocución directa con la Administración, en línea con otros países europeos.
Roviralta ha advertido además del impacto en el propio colectivo profesional, señalando una creciente desmotivación de los médicos, lo que considera uno de los efectos más perjudiciales de la situación. “Lo peor que se puede hacer con un médico es desmotivarlo”, ha subrayado, recordando el carácter vocacional de la profesión.
Finalmente, el Sindicato Médico ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para que exija a la Administración una solución al conflicto. “Es la sociedad la que tiene que exigir que se sienten a negociar”, ha señalado, insistiendo en que esta lucha no solo afecta a los profesionales, sino también a los pacientes.
“Sin médicos no hay sanidad”
La jornada ha concluido con un mensaje por parte del colectivo: “Sin médicos no hay sanidad en Ceuta”. Una afirmación que, según han advertido, ya se está reflejando en la realidad diaria de la ciudad, con un sistema sanitario cada vez más con más tensiones y con dificultades para garantizar una atención adecuada.
