jueves. 04.06.2026

Las Fiestas Patronales de Ceuta son un momento esperado por miles de personas. La ciudad se llena de música, luces y celebraciones, y entre los asistentes, los jóvenes son de los más entusiastas. Sin embargo, para muchos de ellos, la emoción se ve empañada por un acceso desigual a las casetas y espacios festivos. Especialmente aquellos que rondan los 16 y 17 años, quienes se enfrentan una vez más a una realidad desigual. ¿Es esta una fiesta pensada para todos?

El limbo de los menores en las casetas

Uno de los principales obstáculos que enfrentan los adolescentes de 16 y 17 años es la falta de una normativa clara sobre su acceso a los espacios festivos. Si bien no está permitido que consuman alcohol, la gran mayoría se ve en un limbo legal donde la decisión de entrar o no en una caseta depende de criterios poco definidos y, muchas veces, de la discrecionalidad del personal de seguridad. ¿Por qué algunos espacios permiten el acceso a los menores y otros no? ¿No sería mejor establecer una norma común y clara que no deje lugar a la incertidumbre?

Las casetas de comidas: un espacio en disputa

Otro punto conflictivo son las casetas de comidas, pensadas para ser zonas de encuentro familiar. Sin embargo, muchas de ellas cambian su dinámica al caer la noche, convirtiéndose en puntos de copeteo, con música y alcohol. Aunque los jóvenes pueden acceder para cenar, una vez han terminado y deciden dar una vuelta por el recinto ferial y volver a bailar con sus amigos se encuentran otra estampa completamente diferente. Las casetas que dan el servicio de cena se vuelven casetas de copas con portero incluido que a la mayoría de ellos, en esta ocasión, no dejan entrar.

¿Qué justificación hay detrás de las restricciones?

Se justifica esta exclusión por motivos de seguridad. Se argumenta que las zonas de copas, especialmente durante la madrugada, pueden volverse conflictivas, y se busca proteger a los menores de posibles riesgos. No obstante, la pregunta que muchos se hacen es si no existen formas más efectivas de proteger a los jóvenes sin marginarlos de las celebraciones. ¿No hay alternativas para crear espacios seguros donde los adolescentes puedan disfrutar de las fiestas sin los riesgos que se argumentan?

La consecuencia de esta exclusión es que los jóvenes se ven obligados a moverse por la feria sin rumbo fijo, sin un lugar claro donde socializar. Muchos se agrupan en espacios no habilitados para ellos, como zonas periféricas o áreas sin vigilancia, lo que podría aumentar los riesgos que las restricciones pretenden evitar. ¿No sería mejor proporcionarles un espacio organizado y supervisado, donde puedan interactuar con sus amigos sin poner en peligro su seguridad? 

Algunos municipios han comenzado a implementar alternativas para los menores, como casetas sin alcoholzonas juveniles con actividades hasta cierta hora, o incluso pulseras diferenciadas según la edad para garantizar un acceso controlado. ¿Por qué no se podrían aplicar estas soluciones en Ceuta? ¿No sería posible crear espacios que integren a los jóvenes en las celebraciones sin riesgo para su seguridad?. Por ejemplo en la Feria del Santo de Montilla en Córdoba han contado en su última feria con una caseta municipal sin alcohol  para los más jóvenes.

Muchos jóvenes y familiares nos comentan que las dos o tres casetas que se destinan para ellos en la feria están ubicadas en una de las zonas más conflictivas del recinto, lo que aumenta la sensación de inseguridad y desplazamiento. La elección de este lugar no solo dificulta su disfrute, sino que también pone en evidencia la falta de un espacio adecuado para el número de jóvenes que se agrupan cada año en la feria. 

Además, los propios jóvenes aseguran que la afluencia masiva hace que estas pocas casetas no sean suficientes para todos los que quieren acceder. Este espacio se ve rápidamente abarrotado, lo que provoca una sensación de exclusión. Muchos se preguntan por qué, siendo el centro de las celebraciones, no se les ofrece una zona más amplia y segura donde puedan disfrutar de las fiestas con sus amigos sin sentirse marginados o forzados a deambular por áreas sin supervisión. La escasez de opciones genera un claro desajuste entre la oferta y la demanda de espacios juveniles durante las festividades.

¿Tienen cabida los jóvenes menores de edad en las Fiestas Patronales de Ceuta?