jueves. 04.06.2026

Con la llegada de la Navidad, la Lotería de Navidad vuelve a ocupar un lugar destacado en la vida cotidiana de las personas. Es una tradición profundamente arraigada que, año tras año, despierta ilusión, esperanza y también debate. Hay quienes no conciben estas fechas sin comprar su décimo y quienes, por el contrario, prefieren mantenerse al margen. Para conocer cómo se vive realmente esta costumbre, hemos salido a la calle a preguntar directamente a los ceutíes.

Las preguntas son sencillas, pero las respuestas revelan mucho más: ¿juegan o no a la Lotería de Navidad?, ¿prefieren hacerlo solos o compartir décimos con familiares, amigos o compañeros de trabajo?, ¿tienen algún número favorito o especial? Las opiniones son tan variadas como los perfiles de las personas entrevistadas.

Algunos aseguran jugar todos los años “por tradición” o “por si acaso”, mientras que otros reconocen que solo participan si el décimo es compartido, para no quedarse fuera en caso de que la suerte sonría. También están quienes deciden no jugar, convencidos de que la verdadera magia de la Navidad no está en los premios, “porque nunca toca”.

En cuanto a los números, no faltan las supersticiones. Fechas importantes, cumpleaños, aniversarios o cifras que se repiten desde hace décadas aparecen en muchas respuestas. Para algunos, esos números guardan una historia personal; para otros, simplemente transmiten buenas sensaciones.

Expectación en las administraciones de lotería

Además, hemos hablado con Carmen, responsable de la administración de loterías situada en la Plaza de la Constitución, quien nos ha explicado cómo se viven estos últimos días antes del sorteo. Según nos cuenta, ya hay números agotados, lo que demuestra el alto volumen de ventas y la expectación que despierta el sorteo extraordinario. Aun así, señala que todavía hay personas que esperan hasta el final y acuden a última hora para comprar sus décimos, ya sea por tradición o por no quedarse con la sensación de “y si toca”.

Carmen también destaca que en su administración han tenido números procedentes de muchos puntos de la península, “de casi todos”, lo que refleja el carácter nacional del sorteo y la conexión que genera entre distintos lugares del país. Décimos que viajan, se comparten y terminan en manos de personas con historias y esperanzas muy distintas.

Más que un premio, una ilusión compartida

Y así, más allá del dinero, la Lotería de Navidad se convierte cada año en un motivo de unión y conversación. Compartir un décimo es, para muchos, compartir ilusión.

"¿Y si toca?: la lotería de Navidad se cuela un año más en las calles de Ceuta