El SEPRONA se ha hecho cargo de las diligencias al tratarse de una especie protegida tanto en España como en Marruecos.
Interceptados en la bocana con un atún rojo de 90 kilos
La Guardia Civil ha detenido a tres pescadores marroquíes en la zona de la Bocana tras ser sorprendidos con un atún rojo de aproximadamente 90 kilos de peso en su embarcación. El hallazgo se produjo cuando el Servicio Marítimo del Instituto Armado observó la embarcación mientras realizaba labores de pesca y, al inspeccionarla, descubrió que entre las piezas capturadas se encontraba un ejemplar de atún rojo (Thunnus thynnus), una especie protegida por la normativa nacional, europea e internacional.
Actuación del Servicio Marítimo y el SEPRONA
Tras la detección de la embarcación, los agentes procedieron a su interceptación inmediata, trasladando el caso a los efectivos del SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza), quienes confirmaron la naturaleza de la especie y levantaron el correspondiente atestado.
El atún rojo se encuentra protegido por su valor ecológico y su vulnerabilidad ante la pesca ilegal, tanto en aguas españolas como marroquíes, de acuerdo con las regulaciones que rigen en el mar Mediterráneo y el Atlántico oriental. Estas normas buscan garantizar la conservación y recuperación de la especie, cuya sobrepesca ha sido un problema recurrente en las últimas décadas.
Delito contra la flora y la fauna
El caso ha sido puesto a disposición judicial, ya que la captura de un ejemplar de estas características se considera un delito contra la flora y la fauna, al infringir las leyes que prohíben la pesca, tenencia o comercialización de especies protegidas sin autorización expresa.
Lo habitual en estos casos es que, tras la instrucción de las diligencias, se imponga a los implicados una sanción administrativa, aunque será el juzgado correspondiente quien determine finalmente las medidas a adoptar.
Una especie bajo estricta protección
El atún rojo, uno de los grandes depredadores del Mediterráneo, está sometido a una cuota de pesca internacional controlada por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (ICCAT), que establece límites muy estrictos sobre su captura. Solo las flotas autorizadas y debidamente registradas pueden pescar esta especie, bajo un régimen de trazabilidad y control que busca evitar el comercio ilegal.
La Guardia Civil recuerda que este tipo de actuaciones son prioritarias para la protección de la biodiversidad marina, y que los controles en las aguas cercanas a Ceuta se mantienen de forma constante, especialmente durante los periodos de mayor actividad pesquera.



