Los vecinos de la barriada José Zurrón han manifestado su preocupación ante la presencia masiva de orugas procesionarias en la zona, un problema que se agrava con la falta de mantenimiento de los espacios públicos. Según denuncian, la situación supone un peligro tanto para las personas como para sus mascotas, lo que ha obligado a muchos a evitar determinadas áreas al pasear.
Una vecina de la barriada ha relatado a este medio un incidente que vivió recientemente con su perro, que estuvo a punto de verse afectado por la toxicidad de las procesionarias. "Gracias a que mi perro estaba olfateando algo, me di cuenta de que eran procesionarias y tiré de él corriendo. Esto es mortal para nosotros y para nuestros perros", señaló con indignación.
El problema no solo se limita a la presencia de estas orugas, sino que, según los residentes, la barriada sufre un abandono generalizado. "No vienen a podar los árboles ni hacen nada. Se ha dado aviso al presidente de la barriada, quien a su vez ha trasladado las quejas a los responsables municipales, pero no obtiene respuesta", explica la vecina.
La situación se agrava en esta época del año, cuando las procesionarias descienden de los pinos y se dispersan por el suelo y los bancos. "No podemos pasear a nuestros perros tranquilamente. He avisado a otros vecinos para que tengan cuidado, pero necesitamos una solución urgente", insiste.
Los vecinos exigen a las autoridades locales que actúen de inmediato con labores de fumigación y mantenimiento de los espacios verdes. "Estamos abandonados. Queremos una solución ya", concluyen.
