La barriada de Los Rosales se enfrenta a un problema creciente de coches abandonados que llevan meses ocupando plazas de aparcamiento sin ser retirados. La situación ha generado un malestar significativo entre los vecinos, quienes denuncian que estos vehículos, en algunos casos, han sido despiezados parcialmente y en otros, incluso utilizados como refugio por personas sin hogar.
“Estos coches no solo nos quitan zonas de parking, sino que también nos obligan a aparcar en la otra punta del barrio”, señalan los vecinos, visiblemente frustrados. La falta de espacio para estacionar se ha agravado, además, por la presencia de motos que se dejan en las plazas de aparcamiento durante largos periodos, solo para ser sustituidas por coches cuando conviene a sus propietarios.
Los residentes han manifestado su inquietud no solo por la falta de espacio, sino también por la inseguridad que esta situación provoca. “Es alarmante ver cómo algunos de estos coches se están despiezando en plena calle y cómo hay personas que duermen dentro de ellos”, explican.
Ante esta problemática, los vecinos han hecho un llamamiento a la Policía Local, instando a que se acerquen a la barriada y retiren de inmediato los vehículos abandonados. La comunidad espera que las autoridades tomen cartas en el asunto con urgencia, ya que consideran que la situación no solo afecta a la convivencia, sino también a la seguridad y salubridad de la zona.
“Necesitamos una solución rápida y eficaz. No podemos seguir así”, concluyen los vecinos, reiterando su petición de que se tomen medidas contundentes para liberar los espacios ocupados por estos vehículos y devolver la tranquilidad a la barriada de Los Rosales.
