La Ciudad pondrá en marcha en las próximas semanas varias actuaciones de inversión vinculadas al litoral de Ceuta, entre ellas el dragado del Foso de San Felipe y un aporte extraordinario de arena en las playas de la Bahía Norte y Bahía Sur, con el objetivo de que los trabajos estén finalizados antes del inicio de la temporada de baño, que se prevé adelantar al 15 de mayo.
El consejero responsable del área, Alejandro Ramírez, ha explicado que el dragado del foso está previsto que comience el 6 de abril y se prolongue hasta poco antes de la apertura oficial de las playas. La intervención dará continuidad a los trabajos realizados anteriormente, que resultaron insuficientes debido a las dificultades encontradas durante la ejecución.
Durante la actuación previa, los técnicos detectaron en el fondo del foso un material muy duro "similar a una losa de aspecto rugoso", que impedía extraer sedimentos con la maquinaria utilizada entonces. Por este motivo, en esta nueva fase se incorporará maquinaria de mayor envergadura, capaz de romper ese material y permitir alcanzar la profundidad prevista inicialmente.
Según ha trasladado la dirección técnica del proyecto, el objetivo es alcanzar cotas cercanas a los 2,5 metros e incluso llegar a los 3 metros en algunas zonas, lo que permitiría garantizar que no sea necesario realizar nuevos dragados durante un largo periodo de tiempo.
Los trabajos contarán con las autorizaciones correspondientes, al tratarse de un entorno protegido, por lo que deberán contar con el visto bueno tanto del área de Patrimonio como de Medio Ambiente, especialmente para garantizar la protección de las especies presentes en la zona, entre ellas la patela.
Aporte de arena en las playas
Otra de las actuaciones previstas será un importante aporte de arena valorado en 1,5 millones de euros, motivado por los daños provocados por los últimos temporales y borrascas que han afectado al litoral ceutí.
Esta intervención se llevará a cabo en varias playas de la ciudad, tanto en la Bahía Norte como en la Bahía Sur, con el objetivo de recuperar la arena que se ha perdido debido al arrastre provocado por el oleaje.
Entre las zonas que previsiblemente recibirán esta aportación se encuentran La Almadraba, El Chorrillo y La Ribera, en la Bahía Sur, así como San Amaro y el entorno comprendido entre Benítez y La Mocarra en la Bahía Norte.
Para esta actuación concreta, la arena se obtendrá de bancos de arena existentes en la propia ciudad, concretamente en la zona del Tarajal. Tras una limpieza y tratamiento previo, el material se reutilizará para reforzar el litoral, lo que permitirá agilizar los permisos necesarios para ejecutar la obra.
La intención del Gobierno local es realizar estos trabajos de forma inmediata antes del inicio de la temporada de baño, siempre pendientes de la evolución de los temporales.
Proyecto de regeneración de playas
Paralelamente, la Ciudad trabaja junto al área de Turismo en un proyecto integral de regeneración de playas de mayor envergadura, encargado a la empresa pública TRAGSA. Este plan contempla actuaciones más amplias y podría implicar el traslado de arena desde fuera de la ciudad debido al volumen necesario.
Sin embargo, este proyecto aún se encuentra en fase de elaboración y, una vez finalizado, deberá superar diversos estudios marinos y autorizaciones del Ministerio, por lo que su ejecución podría demorarse más tiempo.
