jueves. 04.06.2026

Todo queda en casa (y en silencio)

Artículo de opinión, escrito por El Vigía del Norte. 

Juan Bravo recibe la Medalla de Oro de la Cámara de Comercio de Ceuta (3)
Juan Bravo recibe la Medalla de Oro de la Cámara de Comercio de Ceuta (3)

Las quejas patéticas de ciertas formaciones políticas parecen olvidar que los problemas reales de sus votantes no se resuelven subiéndose a una mesa para criticar a alguien inconmensurable como Juan Bravo. Si algún día llegara a ser Ministro de Hacienda, Ceuta jamás habría sido más mimada. Porque hablamos de un hombre de una dimensión que no existe en la política chiquitita y marinera de nuestra ciudad.

Curiosamente, el promotor de ese merecidísimo premio ha sufrido un revés en una adjudicación. No soy jurista, pero empiezo a recordar a la única persona que me amó sin condiciones: mi madre. Ella me decía: "Eres tan bueno que piensas bien de todo el mundo." Quizás es hora de dejar de hacerlo.

¿Si no se hubiese impulsado el premio a Juan Bravo, se habría producido la misma decisión en esa adjudicación?
Sinceramente, lo dudo. Y lo dudo mucho.

No entro en si alguien debe o no entrar en Amgevicesa, pero resulta al menos curioso el número de familias completas colocadas en el entorno laboral de la Asamblea. Y más curioso aún, o quizás alarmante, que para que alguien tan brillante como Rafael Peñalver sea consejero, haya que utilizar dinero del contribuyente para saciar egos.

¿Dónde estaban entonces las protestas del MDyC? Porque lo que costarán dos vicepresidencias artificiales, sí que es un gasto superfluo. Pero claro, estaban demasiado ocupados fiscalizando un premio a Juan Bravo, y no cualquier premio: uno merecido, justo, necesario.

Lo más llamativo es que sin ese premio a Bravo, probablemente jamás se habría cuestionado nada, ni cambiado nada. Y aún así, hay quien pretende colocarse a la altura moral y profesional de Bravo, un hombre que remontó la economía de Andalucía tras 40 años de... ah no, no fue franquismo. Fue socialismo.

Si algún consejero se ofendió por perder parte de su área, ahora tiene menos trabajo, y debería agradecerlo. Pero claro, para compensarlo hay que crearle una vicepresidencia. Una pagada por todos: empresarios, autónomos, trabajadores, ciudadanos. ¿Y para qué? Para mantener simpatías internas.

Sería bueno saber si era también absolutamente necesaria la figura de su primo. Pero claro...

Todo queda en la mafia.

Perdón... quise decir: Todo queda en casa.

Nota postdata ¿es presionable la intervención cuando la ocupas veinticuatro años con carácter accidental y las retribuciones no son un accidente?

Esperemos que con su jubilación obligatoria no aparezca algún cargo mágico a alguien que no es miembro del Partido Popular pues la sospecha se convertiría en sentencia

Todo queda en casa (y en silencio)