jueves. 04.06.2026

¿Es realmente necesario el IPSI en Ceuta?

La Ciudad Autónoma de Ceuta ha anunciado una revisión del Impuesto sobre la Producción, los Servicios y la Importación (IPSI). Pero la pregunta que muchos se hacen es más simple: ¿necesita realmente Ceuta este impuesto especial?
¿Qué es el IPSI?
 
El IPSI es el impuesto que pagamos en Ceuta en lugar del IVA. La diferencia principal está en los porcentajes: mientras en la península el IVA general es del 21%, en Ceuta el IPSI es solo del 10%. Esto hace que los productos sean más baratos aquí.
 
¿Por qué dicen que es necesario?
 
Los defensores del IPSI tienen argumentos claros:
 
Todo depende del comercio: En Ceuta, el 70% de la economía viene del comercio. Sin precios bajos, los clientes marroquíes no cruzarían la frontera y muchas tiendas cerrarían.
 
Compensamos las desventajas: Traer productos a Ceuta por barco o avión es más caro que llevarlos en camión a cualquier ciudad peninsular. El IPSI bajo compensa ese sobrecoste.
 
Miles de empleos en juego: La mayoría de las familias ceutíes viven del comercio. Subir el impuesto al nivel peninsular significaría despidos masivos.
 
¿Por qué dicen que no es necesario?
 
Los críticos también tienen sus razones:
 
Economía artificial: Ceuta solo vende barato, no produce nada propio. Es como vivir de un truco fiscal en lugar de crear riqueza real.
 
Bloquea el futuro: Como es fácil ganar dinero con el comercio, nadie invierte en otras cosas: tecnología, turismo de calidad, industria. La ciudad no evoluciona.
 
Demasiado vulnerable: Si Marruecos cierra la frontera, si la UE cambia las normas o si el gobierno decide eliminar el IPSI, la economía de Ceuta se hunde en semanas.
 
Mala imagen: Ceuta parece un paraíso fiscal que atrae empresas fantasma que solo buscan pagar menos impuestos, sin crear empleo real.
 
La verdad incómoda
 
La respuesta honesta es: el IPSI es necesario ahora, pero no debería serlo para siempre.
 
Si mañana elimináramos el IPSI, Ceuta colapsaría económicamente. Pero seguir dependiendo de él significa condenar a la ciudad a ser eternamente un gran centro comercial sin más futuro.
 
¿Qué se puede hacer? Un plan realista
 
En lugar de eliminar el IPSI de golpe o mantenerlo para siempre, se podría hacer una transición inteligente en tres pasos:
 
Paso 1: Crear alternativas económicas
 
Antes de tocar el IPSI, hay que crear otras formas de ganar dinero:
 
Zona tecnológica: Atraer empresas de software y servicios digitales con incentivos especiales.
 
Turismo de calidad: No solo turistas que vienen a comprar barato, sino turismo cultural, gastronómico y de naturaleza.
 
Centro logístico: Aprovechar el puerto para ser un punto de distribución hacia África.
 
Formación profesional: Crear escuelas de oficios modernos que atraigan estudiantes de toda la región.
 
Financiación: usar el 30% de lo que recauda el IPSI para crear estos nuevos sectores.
 
Paso 2: Subir el impuesto poco a poco
 
Cuando ya haya otros sectores funcionando, empezar a subir el IPSI lentamente:
 
Subir del 10% al 13% gradualmente, un 0,5% cada año.
 
Mantener el IPSI bajo para empresas de tecnología, renovables o servicios avanzados.
 
Dar ayudas a los comerciantes para que se reconviertan: modernizar sus tiendas, vender por internet o cambiar a hostelería.
 
Paso 3: Acercarse al IVA normal
 
Si todo va bien, seguir subiendo hasta el 16-18%, cerca del IVA peninsular pero no igual, porque Ceuta sí tiene desventajas reales por su ubicación.
 
Lo que hace falta para que funcione
 
Educación: Formar a los jóvenes en profesiones de futuro, no solo dependientes de comercio.
 
Acuerdo político: Que todos los partidos se comprometan a no cambiar el plan por intereses electorales.
 
Seguridad: Si en cualquier momento el desempleo sube mucho, parar el plan hasta que se estabilice.
 
Conclusión
 
El IPSI es como unas muletas: necesarias cuando no puedes caminar, pero si no aprendes a andar solo, las necesitarás toda la vida.
 
Ceuta no puede eliminar el IPSI hoy porque sería un suicidio económico. Pero tampoco puede seguir dependiendo de él eternamente porque es un modelo frágil y sin futuro.
 
La pregunta real es: ¿tiene Ceuta el coraje de empezar a cambiar, o prefiere seguir viviendo cómodamente de vender barato hasta que algún día ya no pueda hacerlo?
 
La revisión del IPSI debería ser el inicio de esa transformación, no solo un arreglo de papeles.
 
Jose Antonio Carbonell Buzzian

¿Es realmente necesario el IPSI en Ceuta?