sábado. 13.07.2024

“Batracios, voxeros y el estercolero”

Lamine Yamal junto a Dani Olmo. Foto: Se Fútbol
Lamine Yamal junto a Dani Olmo. Foto: Se Fútbol

El fútbol es un escaparate mundial, y más durante competiciones internacionales. A nadie escapa que la Roja es cada vez más multicultural, me atrevería a decir incluso ¡intercultural!. Ese mestizaje está favoreciendo un juego en equipo, humilde y mejorado con respecto a equipos pasados. ¡Cuánto debe escocer esto a los ultraderechistas fascistas de banderitas en muñecas y no en el corazón! España es lo que se está percibiendo en los terrenos de juegos alemanes durante esta Eurocopa ¡Le pese a quién le pese! Un vasco y un catalán son dos de los grandes referentes de esta selección. Vasco y catalán cuyos orígenes familiares están en África. Los voxeros y alviseros deben estar vomitando bilis y llorando lágrimas de sangre. Con lo maravilloso que es ser tolerante y respetar a las personas.

Para esa ultraderecha que ha salido ampliamente derrotada en Francia, y que tiene como referente a una motosierra y demás iluminados racistas, el barrio donde creció Lamine Yamal lo llaman “estercolero multicultural”.

Hay que reseñar que el único estiércol existente es el presente en el cerebro de los que defienden estos alegatos xenófobos. Precisamente para reivindicar sus orígenes Lamine cuando celebra sus goles representa con las manos el 304. Los últimos tres dígitos del código postal (08304) de su barrio, Rocafonda, en Mataró.

Lamine significa “honesto” y Yamal “belleza”, sin dudas lo que demuestra este chaval en el campo y fuera de él. Está a punto de cumplir diecisiete años. Su madre, Sheila Ebana, es de Guinea Ecuatorial y su padre, Mounir Nasraoui, es de origen marroquí. Siendo, probablemente, la persona más significativa de su vida su abuela paterna, Fátima, una mujer que hace 30 años salió de Tánger para buscar una oportunidad en España. Primero en Madrid donde cuidaba de un señor. Y al fallecer éste marchó a Catalunya. Dedicándose casi en exclusiva a criar al joven futbolista tras la separación de sus progenitores. Hay futbolista con conciencia social que hablan dentro o fuera del campo. El 19 de la selección española lo hace cada vez que mete un gol, envía un mensaje claro a la ultraderecha. Y defendiendo los colores nacionales. Los orígenes son los orígenes, los sentimientos los sentimientos y la percepción sobre el ser es introspectiva. ¡Dejemos libertad a cada cual para decidir libremente! ¡Respetemos!

El martes Lamine metió varios goles, uno al racismo, otro a la intolerancia y un golazo a Francia, en especial al centrocampista galo Adrien Rabiot que antes del encuentro declaró que: “Si Lamine Yamal quiere jugar la final de la Eurocopa, va a tener que demostrar más cosas que las que ha hecho hasta ahora. Puede ser un poco difícil jugar una semifinal así en un gran torneo” Pues bien, tras dejarle a él con un palmo de narices y delante de su propia cara lanzó un chupinazo magistral e inalcanzable para Maignan, el meta francés. Fue el comienzo de la remontada. La final estaba más cerca.

Esta selección tiene muchos más héroes, entre ellos el seleccionador Luis de la Fuente, que tras quitarse el estigma del batracio Rubiales está demostrando lo que vale como entrenador y como persona. Y por supuesto Dani Olmo, inconmensurable. Otro dechado de virtudes futbolísticas y personales. Con 16 años dijo no al todopoderoso barça  recalando en Croacia para un año después debutar con la absoluta. Otro joven talento de brillante futuro, más aún que su presente. Como ya dije, la gran virtud de la formación carmesí es ser un EQUIPO con mayúsculas, así que no me puedo dejar el reconocimiento a porteros, defensas, centrocampistas, laterales y delanteros. Sobre Morata... espero madure alguna vez. Alguien pensará, acertadamente: “¡Ehh, ehh! ¿y Nico Williams?” Otra estrella y tengo el palpito que de él escribiré, con gran satisfacción, tras la final del domingo.

Ramón Rodríguez Casaubón
 

“Batracios, voxeros y el estercolero”