jueves. 04.06.2026

Noelia “Drogon” Núñez: el dragón que quema toda mediocridad

Artículo de opinión de  Jesús González, presidente de Think Tank Hispania 1188. 

Noelia Núñez, ex diputada del Partido Popular, durante una intervención en el Congreso / Congreso.es
Noelia Núñez, ex diputada del Partido Popular, durante una intervención en el Congreso / Congreso.es

Noelia Núñez, conocida como “Drogon” , el mayor dragón de Daenerys Díaz Ayuso, cometió un error monumental: inflar un currículum. Sí, lo hizo. ¿Y qué? Todo el mundo sabe que Sánchez, el falsario y metagolfante; la Catedrática Begoña; el Mandril Puente… han hecho exactamente lo mismo, y nadie los toca. Pero Noelia se atreve a destacar y ya todos la quieren apagar.

La izquierda es un cementerio de neuronas con títulos falsos o regalados, sindicatos corruptos y universidades entregadas a la mediocridad. Exigen moralidad mientras venden favores, esconden ineptitudes y reparten currículums como caramelos. Todo aquel que sobresale se convierte en objetivo, mientras los falsos campeones permanecen impunes.

La derecha tampoco es mejor. Hay muchos en la misma situación que Noelia, sí, pero ninguno tiene sus huevos, su fuego ni su capacidad de arrasar como ella. La Valkirya Núñez es un fenómeno social, un azote en La Sexta, un huracán de fuego que asusta a mediocres y cobardes, y aun así la dejaron fuera del tablero. El sistema político entero, con sus sindicatos inútiles, universidades complacientes y medios vendidos, trabaja en silencio para frenar a los que de verdad valen; nadie dijo… Noelia, quédate, eres la mejor, normal entre castrados intelectuales y cobardes en la guerra.

Noelia tiene todos los cojones que hacen falta para presidir la CAM cuando la Reina de Castilla, Daenerys I, gobierne España: inteligencia, huevos, carácter, fuego social absoluto y, coño, muchísimo coño para enfrentar a todos los mediocres. Pero tanto la zurda como la diestra, con prisa y miedo, decidieron poner los cojones de Drogon Núñez fuera de juego. Todos han hecho más y peor que ella, pero todos se quedan y todos callan. La hipocresía política es monumental.

Los sindicatos, con su burocracia inútil, las universidades con sus títulos regalados, los medios con sus agendas ocultas, los políticos corruptos de ambos bandos y los oportunistas que piden favores para sus hijos, primos, cuñados, gatos… todos tienen la desfachatez de criticar a Noelia mientras se benefician de un sistema que premia mediocres y castiga a los verdaderos dragones.

Noelia ha de volver y pronto. Me suda la polla la crítica de mediocres, porque amo a mis enemigos: hacen la vida más divertida y real, pero basta de exigir ejemplaridad mientras buscan favores para sus niños y gatos en los planes de empleo en Ceuta o Amgevicesa. Los humanos somos una banda de hijos de puta, pero algunos lo son más, y otros tienen fuego, huevazos y talento, como Noelia.

Conocí a Noelia en Madrid junto a Juan Bravo, en una cafetería en Génova. Tenía pendiente subir a verla de nuevo, y ahora que me han tocado la polla con la mafia política, los sindicatos inútiles, los medios vendidos y los corruptos exquisitamente hipócritas, subiré sin dudarlo. Por cierto, Noelia de cero a diez es once. Los que no la conocen y alguna vezpidieron un favor a políticos, mejor guardar silencio y parecer tontos que abrir la boca y despejar la duda sobre ello.

Noelia Núñez no necesita aplausos de mediocres ni aprobación de cobardes. Ella es fuego, coño como la Catedral de Sevilla y fenómeno absoluto, un dragón que arrastra y quema toda mediocridad, destruye sindicatos inútiles, universidades regaladoras de títulos, medios vendidos y políticos de pacotilla. Intentar apagar su fuego es tan inútil como atrapar un rayo con las manos: imposible.

NOELIA EMPIREO KUCHAVIM SHEMAMIMI 🐉🔥

Jesús González, Presidente Think Tank Hispania 1188. 

No perdáis el tiempo en la crítica porque me la suda, habéis pedidos favores de todo tipo y veis la paja en el ojo ajeno pero no la viga que hay en el vuestro, putos sepulcros blanqueados.

Noelia “Drogon” Núñez: el dragón que quema toda mediocridad