jueves. 04.06.2026

Ceuta: la violencia que no siempre se ve, pero que existe

Yolanda Aparicio y el secretario general confederal de UGT, Pepe Álvarez
Yolanda Aparicio y el secretario general confederal de UGT, Pepe Álvarez

«Ceuta: la violencia que no siempre se ve, pero que existe»

Este 25 de noviembre, Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, desde la Secretaría de Igualdad de UGT Ceuta alzamos de nuevo la voz para denunciar que las violencias machistas siguen siendo una realidad cotidiana y dolorosa que afecta a mujeres de todos los ámbitos, edades, culturas, y que exige respuestas firmes, urgentes y coordinadas.

La violencia contra las mujeres y niñas no es un hecho privado o aislado es una herramienta de silencio y control que supera las barreras de la individualidad para convertirse en un problema social que demuestra una vez más la desigualdad estructural existente en nuestra sociedad, además de constituir una vulneración de los derechos humanos más fundamentales y un ataque directo a las garantías democráticas.

En lo referente a nuestra ciudad, los datos son claros, según el Instituto Nacional de Estadística, la tasa de víctimas de violencia de género en Ceuta duplicó en 2024 la media nacional alcanzado la cifra de 3,3 víctimas por cada 1000 mujeres, frente al 1,6 estatal. Un total de 115 mujeres se registraron con medidas cautelares u órdenes de protección, lo que supuso un 18,5 % más que el año anterior, a lo que se le sumó un aumento considerable de menores afectados.

Como organización sindical, así mismo denunciamos la violencia que permanece oculta dentro del ámbito laboral, es decir, el acoso sexual, el acoso por razón de sexo y aquellas prácticas que condicionan la vida profesional de las mujeres. En este sentido, una encuesta reciente del Sindicato de Enfermería (SASTE) revela que en nuestra ciudad hasta la mitad de las profesionales de enfermería y fisioterapia han sufrido conductas de acoso laboral o sexual. Nueve de cada 10 de estas profesionales no denunciaron o por desconocimiento de la existencia de protocolos especializados en el acoso sexual y por razón de sexo o por falta de confianza en los mismos.

Estos datos no hacen más que confirmar que las violencias machistas se presentan de muy diversa forma (sexual, física, económica, psicológica, digital, laboral, institucional), y que nuestra ciudad no es ajena a ellas presentando, como hemos mencionado previamente, altos índices de violencia aunque no así de feminicidios, ya que según datos de la Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género, no se ha registrado ninguna víctima mortal en nuestra ciudad en lo que llevamos de 2025, y desde el año 2020 hasta el presente solo tenemos que lamentar una única víctima mortal.

Pero que no se registren asesinatos no significa que debamos abandonar la lucha, sino que debemos reforzar lo que funciona y corregir lo que falla: protocolos que no existen o que no tienen la difusión necesaria en las empresas, víctimas sin apoyo real, falta de servicios públicos accesibles, respuestas rápidas y eficaces, el acoso normalizado en la sociedad, los micromachismos instaurados en nuestro día que pasan casi desapercibidos, el bombardeo continuo en la redes sociales que fomentan y perpetúa la hostilidad hacia la mujer por el hecho mismo de serlo.

El 25 N no es únicamente un día para lamentar, es un día para exigir acción.

La violencia no es un asunto privado, es un asunto de estado, se puede prevenir, se puede detectar, se tiene que poder parar. Y desde este sindicato y esta secretaría seguiremos trabajando para que ninguna mujer en Ceuta tenga que elegir callar o perderlo todo…porque sin igualdad no hay libertad.

Ceuta: la violencia que no siempre se ve, pero que existe