Es la cuarta generación al frente del juego de los patitos y Rafael está pensando en jubilarse. Quizás este sea el último año que viene a Ceuta, un lugar que le gusta tanto como su querida feria de Córdoba.
La mecánica del juego, nos cuenta este dicharachero feriante delante de la cámara y sin ningún tipo de problema, no tiene trampa ni cartón. "Siempre toca". Y no hay verano que no atraiga a grandes y pequeños en busca de los muñecos más de moda.
¿Y tú? ¿Te has despedido de Rafael por si no regresa?
