Durante estos días de feria, un joven ha llamado la atención de este medio en una de las casetas más clásicas: la del tiro con escopetas.
Con una puntería que roza lo profesional, el chico ha conseguido dejar boquiabiertos a todos sus amigos al ver cómo no fallaba ni un solo disparo. Cada acierto tiene premio, y en esta caseta, el regalo estrella son los chupitos. Y él, claro, se los ha ganado todos.
Entre risas y aplausos, ha demostrado que su pulso firme y su buena puntería no son casualidad. No sabemos si se ha entrenado para esto o simplemente lo lleva en la sangre, pero lo cierto es que ha puesto el foco en una de las casetas más tradicionales.
