lunes. 26.09.2022
100 AÑOS DE LA LEGIÓN

Allá por tierras lejanas...

Algunos legionarios llaman, coloquialmente, como V Tercio al lugar del cielo en el que se agrupan los legionarios fallecidos. Un lugar en el que los más creyentes encontrarán a Arturo Muñoz Castellanos: un militar burgalés que en 1993 pasó a la historia al ser el primer soldado español muerto en una misión internacional. Irónicamente, mientras acudía a un hospital de campaña a donar sangre

España despertaba de aquel "Year of Spain", de ese 1992 glorioso. Y fue un despertar duro: apagado el fuego olímpico de Barcelona, clausurada la Exposición Universal de Sevilla, celebrado el V Centenario desde el viaje del Descubrimiento, nuestro país se empezaba a enfrentar a una realidad que no era ni mucho menos grata. Ni dentro ni fuera de nuestras fronteras.

 

A apenas unas horas en vuelo, Europa se desangraba. La misma Yugoslavia donde a principios del siglo XX el magnicidio de Sarajevo desencadenaba la I Guerra Mundial devolvía al Viejo Continente escenas dantescas. Genocidios, asesinatos sumarios, torturas, crímenes contra la humanidad... En aquellos meses de esplendor a la entrada del Mediterráneo, el infierno parecía subir a la tierra en los Balcanes.

 

La Organización de Naciones Unidas decide desplegarse en una Yugoslavia a la que solo el fallecido mariscal Tito parecía haber sido capaz de mantener unida pese a las tensiones religiosas y nacionalistas. Y allá que se despliega el Ejército español, que en su segunda misión internacional -la primera fue la supervisión de unas elecciones en Angola- se pone por primera vez el casco azul.

 

En mayo de 1993, de camino hacia el hospital de Mostar para donar sangre, un espigado y joven legionario español es alcanzado por una granada. Las primeras noticias no hacen temer un desenlace fatal. Sin embargo, durante su traslado a nuestro país, todo comienza a complicarse. El teniente Arturo Muñoz Castellanos entra en estado crítico al poco de aterrizar en Madrid, y fallece a los 28 años de edad. Es la España que el 6 de junio de ese año tendrá que elegir entre un PSOE al que se le nota ya el desgaste en la gestión y el emergente PP de un joven José María Aznar. El presidente, Felipe González, suspende sus actos de campaña y tanto el ministro de Defensa, Narcís Serra, como el de Exteriores, Javier Solana, asisten a sus familiares y viuda.

La noticia cala hondo, y genera gran pesar en la ciudad, Ceuta, donde Muñoz Castellanos ha pasado buena parte de su vida y donde aún tiene familia. La corporación municipal decide recordarle con una calle, la que separa el Ceuta Center del Museo del Revellín, a apenas metros del Museo de la Legión. Muñoz Castellanos, deportista vinculado al Imperio de Ceuta (equipo inequívocamente relacionado con el Tercio), tenía también una pasión: la fotografía. Su cámara le permitió también captar algunas imágenes de su estancia, como dice la canción castrense, allá por tierras lejanas. La misma en la que se dejó la vida yendo a llevar sangre a un hospital.

Allá por tierras lejanas...
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