viernes. 23.02.2024

La Selección Española de Fútbol masculino comenzará esta tarde su camino hacia el que puede ser su cuarto entorchado europeo. En cierto modo, es el gran trofeo de España, su torneo. La Eurocopa de Naciones ha deparado -Mundial de Sudáfrica al margen- las mejores tardes de gloria a la selección masculina. Cinco semifinales, con tres títulos y un subcampeonato así lo atestiguan.

Ahora iremos al pasado, pero antes echemos un vistazo al futuro más inmediato. España será cabeza de serie, lo que la sitúa en el primer bombo junto a Alemania -anfitriona-. Portugal, Francia, Bélgica e Inglaterra. Pero vayamos con el resto de bombos. En el segundo, Hungría,  Albania, Dinamarca, Turquía, Austria o Rumanía. Todos por coeficiente. En el Bombo 3, Escocia -rival de los de De la Fuente en la fase de clasificación-, Eslovenia, Eslovaquia, Chequia y, atención, Países Bajos y Croacia. Y en el último bombo, el rival de España podría ser la actual campeona de Europa, Italia -que ha llegado arrastrándose y de milagro a la cita continental- Serbia, Suiza y los ganadores de las tres repescas. La repesca A  dará una plaza a Polonia, Gales, Estonia o Finlandia; la B a Israel, Ucrania, Islandia o Bosnia y la C a Georgia (también rival de los nuestros en la fase de clasificación), Luxemburgo, Grecia o Kazajistan. Es decir: en función de como se den las cosas podemos vernos las caras con Dinamarca, Holanda e Italia o con Albania, Eslovaquia o Luxemburgo.

El caso es que la trayectoria de España en las Eurocopas ofrece un patrón constante salvo en 2016. Quitando ese año, siempre que España ha acudido al máximo torneo continental ha sido campeona o eliminada por el campeón o anfitrión. No hay término medio. Y si España se encuadrase con la 'Azzurra', sería el quinto enfrentamiento consecutivo, Pero vayamos por orden.

La primera participación de España en una Eurocopa fue en 1964. Entonces, el sistema de designación de sedes era muy parecido al de la actual Nations League: primero se conocían los semifinalistas y posteriormente se designaba a uno de ellos como anfitrión. En 1960, España se clasificó para cuartos de final, pero el Gobierno de la época se negó a viajar a la Unión Soviética y una de las mejores selecciones de siempre (Luis Suárez, Di Stéfano, Gento, Kubala) se quedó sin disputar la fase final. Cuatro años después, y tras dar buena cuenta de las dos Irlandas, fue nuestro país el designado. Primero Hungría en el Santiago Bernabéu y luego la Unión Soviética también en el coliseo blanco cayeron ante los de José Villalonga. El gol de Marcelino, que deshacía el empate ante un temible combinado soviético con el mítico Yachine (único guardameta en ganar el Balón de Oro) como principal figura, fue durante décadas el cénit del fútbol español.

Marcelino bate a Yachine en el Bernabeu para dar a España el titulo en 1964/ Diario AS
Marcelino bate a Yachine en el Bernabeu para dar a España el titulo en 1964/ Diario AS

Ese sistema cambia en 1980. Se amplía a ocho el número de equipos clasificados, y siete tienen que ganarse el boleto en duras fases de clasificación. Tras superar a Rumanía, Yugoslavia y Chipre, la selección afonta su último trofeo antes de organizar el Mundial del 82. Los precedentes no fueron halagüeños; un empate sin goles ante la anfitriona Italia y dos derrotas ante Bélgica e Inglaterra completaron el paupérrimo papel de los de Kubala en una Eurocopa en la que Alemania liderada por un jovencito llamado Bernd Schuster alcanzaba su segundo título, ante Bélgica. Fue la última vez, por cierto, que un ceutí fue convocado para una fase final con España: Miguel Bernardo "Migueli" se despidió de la selección tras aquel mal papel.

La alineación de España en el mítico 12-1 a Malta en el Benito Villamarín
La alineación de España en el mítico 12-1 a Malta en el Benito Villamarín

Cuatro años después, y tras el increible 12-1 a Malta, España llegaba a tierras francesas. E imbuídos por el espíritu de la mágica noche del Villamarín, España siguió dando alegrías. Rumanía, Alemania y la Portugal de José Chalana (posiblemente, uno de los mejores regateadores de la historia) fueron nuestros rivales en la primera fase. Pasamos junto a los lusos, para imponernos en los penaltis a la Dinamarca de los hermanos Laudrup y perder en la final frente a los anfitriones. Aquel error de Arconada en la falta lanzada por Platini lastró a los nuestros, rematando Bellone la faena en el último minuto.

En 1988, Alemania acogía una Eurocopa por vez primera. A España le tocó su primer partido con Dinamarca, a la que se gana, pero fue un espejismo. La Alemania de Mathaus, Voeller o Klinsman, que dos años más tarde ganaría el Mundial, o la Italia basada en aquel Milan que ya empezaba a reescribir la historia del fútbol fueron demasiado para los seleccionados de Miguel Muñoz. Aquel torneo lo ganó la Holanda de Van Basten tras someter a Alemania Federal en semifinales y a la Unión Soviética en la final.

España tardaría ocho años en volver a una Eurocopa. La Francia de Michel Platini -ahora en el banquillo- fue superior a los nuestros en la fase de clasificación para la Euro 92, aquella que ganó Dinamarca sin estar clasificada ante el estallido de la guerra en los Balcanes. En 1996, grupo de la muerte en Inglaterra: la Bulgaria de Stoichkov, la Francia de Zidane -campeona dos años después en su Mundial- o la Rumanía de George Hagi. En cuartos de final, Inglaterra. Dos goles anulados a una España que cuaja un gran partido permiten llegar a los penaltis. Seaman, que un año antes ha encajado el gol de Nayim con un tiro lanzado prácticamente desde García Aldave, se torna en héroe y deja a los españoles como cuartofinalistas.

A España la van eliminando, como decimos, anfitriones o campeones. A Bélgica y Holanda 2000 llegamos con buena vibración. Noruega situa a los de Camacho al borde de la eliminación en el primer partido, pero se remonta contra la Eslovenia de Zahovic y en un loquísimo partido contra Yugoslavia por 4-3. España pasa como primera de grupo y enfrente está Francia. Es el partido en el que Raúl falla un penalti en el último minuto. Jugamos como nunca, perdimos como siempre y la Eurocopa para tierras galas.

En 2004, un gol de Valerón ante Rusia hace presagiar un buen torneo para los nuestros, arropados en Portugal casi como si jugasemos en España. Pero un empate a uno ante Grecia y una derrota en Lisboa contra Portugal (qué, para más INRI, llevaba algo asi como media reencarnación sin ganarnos) nos deja en primera fase. Como consuelo: pasan los dos finalistas, la anfitriona y la sorprendente Grecia que logra el triunfo en 2004 con un gol de Seitaridis que deja sin título a una selección portuguesa integrada por tipos como Vitor Baía, Rui Costa, Figo, Maniche o Cristiano Ronaldo.

A partir de ahí, la trayectoria española se resume en dos palabras: triunfos e Italia. Triunfos, dos consecutivos, en los torneos de 2008 y 2012. En Austria y Suiza, España supera en primera fase a Rusia, Suecia y Grecia para conjurar todos los fantasmas posibles -Itala, cuartos de final y tanda de penaltis- antes de una semifinal plácida ante los rusos y un triunfo histórico con gol de Torres ante Alemania. Cuatro años después, nuevamente los italianos: en el primer partido, con un empate a uno, de la primera fase. España se deshizo posteriormente de Irlanda y Croacia para vencer, por primera vez en competición oficial, a Francia por 2-0 (ambos de Xabi Alonso). Con más suerte que mérito, los de Del Bosque doblegan a Portugal en los penaltis para firmar, de nuevo contra la Azzurra, el que posiblemente sea el mejor partido de su histora: 4-0 (Silva, Alba, Mata y Torres) ante una selección con Cannavaro, Buffon, Ballotelli o Andrea Pirlo entre sus componentes.

Casillas alza la Eurocopa al cielo Kiev
Casillas alza la Eurocopa al cielo Kiev

De ahí en adelante, otros dos enfrentamientos con Italia, pero ahora nos toca a noosotros el palmolive. En los octavos de final de Francia 16, con Italia superando ampliamente a los nuestros por 2-0 en octavos de final, y en las semifinales de la Euro 2020. Los de Mancini entonces se impusieron a España en los penaltis, días antes de hacer lo propio con Ingaterra en Wembley.

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España comienza hoy el reencuentro con 'su' torneo