domingo. 27.11.2022
EDUCACIÓN

El cambio de Infantil a Primaria, una transición compleja en la infancia

El cambio de Infantil a Primaria puedes ser traumático para la infancia y dificil de procesar, por lo que es recomendable seguir ciertas pautas para ayudar en esa transición.
Alumnos / Archivo
Alumnos / Archivo

Un cambio de etapa escolar siempre genera incertidumbre en los progenitores, quizá más que en el propio menor, que está disfrutando tan feliz y tan contento de su verano, según la experta Pilu Hernández. En el caso del paso de Infantil a Primaria nos encontramos ante un cambio verdaderamente significativo que comienza con el entorno: suelen pasar a otra zona del centro, a una clase nueva y, generalmente, hay una reordenación de los grupos y son más numerosos que en infantil, con lo que podemos ver que ya se dan cambios, tanto cuantitativos como cualitativos.

Otro cambio va a ser que aumenta el número de profesores, ya no van a estar solo con su tutor sino que los profes van a entrar y salir de clase en función de la materia a impartir.

Y, finalmente, hay un evidente cambio de metodología que va a requerir por parte de los niños más atención.

Estos son los cambios que ellos van a percibir con más intensidad, a diferencia de lo que los progenitores suelen temer que es el contenido de las clases.  En este aspecto yo siempre les recuerdo que los centros están preparados para adaptar a los niños al cambio; ¡a mi lo que me sorprende es que año tras año los progenitores crean que es el primer curso de Primaria de la historia! Y algunos me dicen “bueno, es que hemos oído que se cambian mucho las leyes…” Sí, pero eso a tu niña de 6 años no le va a afectar, porque los maestros son personas con una alta cualificación profesional para estar el frente de Primero de Primaria; profesionales que cada año ayudan a los menores y a sus familias a realizar la transición, por ejemplo, orientando las primeras 4 semanas de curso a la adaptación del espacio; por ejemplo, hablando con los progenitores, por ejemplo, incorporando paulatinamente las metodologías de aprendizaje… Es decir, que podemos estar tranquilos porque, sí, es un gran salto para nuestro hijo pero uno pequeño para la humanidad; ocurre todos los años, los docentes están preparados y los niños se terminan adaptando, unos antes y otros después pero no hay ningún drama asociado.

Con respecto a los cambios educativos, comienza, como decía, un cambio de metodología porque los contenidos empiezan a ser más estancos: ya hay asignaturas, en las que se empieza un contenido más concreto que se separa del reto y que requiere mayor atención por parte de los menores. Matemáticas básicas para la vida; lengua para poder comunicarnos correctamente o ciencias naturales para comprender nuestro entorno, son las asignaturas que, con diferentes denominaciones según Comunidad Autónoma, van a preparar a los niños y niñas para tener una base sólida que, en el futuro, les permita desenvolverse con destreza en la vida. Es lo que se llama objetivos pedagógicos que, a lo largo de 6 años, los menores van a ir adquiriendo, de forma paulatina.

Por otro lado, empiezan los deberes. Ya sabéis que yo no soy nada partidaria de los deberes; me parece sobrecargar en exceso a los niños, que ya están suficientes horas sentados en una silla; se nos olvida a todos que los niños tienen que jugar y aprender cosas que no se encuentran en los libros, como disfrutar del deporte, hacer amigos o, simplemente hacer un puzle que desarrolle sus habilidades. Pero claro, si los mandan, hay que hacerlos, esto es así, pero, igual que decía antes, va a ser un proceso paulatino en el que se va a intentar inculcar a los menores un sentido de la responsabilidad como es el recordar que tienen que hacer una tarea a lo largo de la tarde.

Finalmente, habría que recordar a los padres que esta nueva etapa puede ofrecernos mucha información sobre el menor, en todos los sentidos, incluyendo algunos problemas cognitivos que, en Infantil, por sus características más lúdicas, han pasado inadvertidos. El más común es la dislexia que es un trastorno del aprendizaje que implica dificultad para leer y aprender a través de la lectura y se encuentra dentro de los denominados problemas de aprendizaje, que son todos aquellos por los cuales al cerebro del menor le cuesta decodificar la información y entenderla. En todos los centros hay equipos pedagógicos especializados en estos problemas que apoyan al menor para lograr que su aprendizaje sea correcto.

El cambio de Infantil a Primaria, una transición compleja en la infancia
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