jueves. 04.06.2026

El CEIP Rey Juan Carlos I ha celebrado el Día Escolar de la Paz y la No Violencia, el 30 de enero, con la representación de la obra teatral “El extraordinario caso de René”, una propuesta dirigida a la infancia que aborda de manera directa el problema del bullying escolar. La función forma parte de una gira que está recorriendo distintos puntos del territorio nacional y que, en el caso de la ciudad, ha elegido a este centro educativo como único colegio para su representación.

La obra, concebida como una herramienta educativa y de concienciación, busca ayudar al alumnado a prevenir el maltrato entre iguales y a reflexionar sobre situaciones reales que pueden darse en el entorno escolar. A través de la historia, los estudiantes son invitados a preguntarse si conocen a algún niño como Ramón o como René, personajes que permiten identificar conductas de acoso y comprender su impacto.

La directora del centro, África Moya, ha explicado que cuando el productor sevillano Rafa Herrera se puso en contacto con ella para ofrecer la posibilidad de llevar la obra al colegio, no dudó en aceptarla. Según ha señalado, el CEIP Rey Juan Carlos I mantiene un compromiso total y absoluto con la comunidad educativa para garantizar que el alumnado disponga de un entorno seguro. Además, el hecho de que la representación tuviera lugar el 30 de enero permitió integrarla dentro de las actividades programadas con motivo del Día de la Paz y la No Violencia.

La obra está interpretada por Mané Solano, actor con 25 años de experiencia en el mundo de la interpretación, que actualmente dirige su propia compañía de clown y teatro, “Teatro Güi”. En su trayectoria profesional destaca haber sido seleccionado en 2014 como Mejor Clown Europeo por el Circo del Sol.

Desde el ámbito educativo, la representación permite trabajar la convivencia en las aulas partiendo de un enfoque claro: comprender qué es realmente el maltrato entre escolares. El alumnado aprende que el bullying no es un conflicto puntual, sino una forma de violencia repetida y premeditada, y que debe entenderse como un proceso social complejoque ocurre ante la mirada de un grupo.

En este contexto, la obra pone el acento en la importancia de identificar los distintos roles que intervienen en el acoso escolar, desde el agresor y la víctima hasta los observadores, cuyo silencio o apoyo puede reforzar la situación. Reconocer estas dinámicas favorece la empatía hacia las víctimas, permite comprender el sufrimiento y aislamiento que padecen y fomenta la toma de conciencia colectiva. Todo ello contribuye a inculcar una cultura del respeto, clave para prevenir la violencia y mejorar la convivencia en los centros educativos.

El Colegio Rey Juan Carlos I se planta contra el bullying con una obra de teatro en el...