Ceuta está acogiendo estos días uno de los eventos culturales más destacados del año: la novena edición de la Ceuta International Symphony Orchestra (CISO). Del 28 de agosto al 1 de septiembre, el Teatro Auditorio del Revellín esta siendo testigo de un encuentro sinfónico internacional que reúne a jóvenes intérpretes de alto nivel provenientes de una decena de países. Este proyecto, que ha consolidado a Ceuta como un foco de atención para los profesionales de la música clásica, es fruto de la visión y el esfuerzo del pianista ceutí Eduardo Hernández Vázquez, quien ejerce como director artístico del evento.
Eduardo Hernández Vázquez, nacido en Ceuta en 1987 y titulado superior en la especialidad de piano por el Real Conservatorio Superior de Música “Victoria Eugenia” de Granada, ha sido el motor detrás de esta iniciativa desde su creación en 2018. Con el apoyo de la Fundación Premio Convivencia y la Consejería de Educación y Cultura de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Hernández Vázquez ha logrado que CISO no solo celebre los días conmemorativos de la autonomía de la ciudad, sino que también proyecte a Ceuta en el mapa cultural internacional.
Este año, el evento se enriquece con actividades complementarias que incluyen conciertos adicionales y visitas guiadas al Auditorio, abiertas a todos los ciudadanos interesados. Estas actividades buscan acercar la música clásica a la comunidad y promover un mayor disfrute y comprensión de este arte.
El punto culminante de este encuentro será el concierto que se celebrará el domingo 1 de septiembre a las 20:00 en el Teatro Auditorio del Revellín. El programa promete ser un viaje emocionante a través de la música de "película", con obras de grandes compositores como Sergei Rachmaninof, John Williams, Hans Zimmer y Alan Menken. Este concierto no solo mostrará el talento de los jóvenes intérpretes, sino que también subrayará la capacidad de la música para unir culturas y generar experiencias compartidas.
La CISO es mucho más que un evento musical; es un reflejo del poder de la cooperación internacional y del compromiso con la excelencia artística. Ceuta, gracias a iniciativas como esta, reafirma su papel como un crisol cultural donde convergen tradiciones, talentos y visiones del mundo.