La Casa de Estudios CE-70 ha celebrado este miércoles una charla informativa bajo el lema ‘Cinco décadas creando futuro en Ceuta’, una iniciativa destinada a dar a conocer la labor que la entidad desarrolla desde hace más de medio siglo en apoyo a estudiantes ceutíes que necesitan trasladarse a la Península para continuar su formación académica.
El encuentro tuvo lugar a las 19:00 horas en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública de Ceuta 'Adolfo Suárez', y la sesión estuvo dirigida por el presidente de la entidad, Sergio García, quien explicó el funcionamiento de la organización, su historia y los recursos que ofrece a jóvenes con dificultades económicas.
Más de 50 años apoyando a estudiantes ceutíes
Durante la charla, García destacó que el principal objetivo de la conferencia era acercar a la ciudadanía la función que desempeña la Casa de Estudios CE-70, especialmente entre aquellas familias cuyos hijos desean cursar estudios que no pueden realizarse en Ceuta.
“Dar a conocer la función de la casa de estudios a todos aquellos que tengan el problema de que sus hijos quieran estudiar algo que no esté aquí en Ceuta, lo tengan que hacer fuera y no tengan los recursos suficientes”, explicó.
La entidad dispone actualmente de viviendas en Granada y Málaga, donde los estudiantes beneficiarios pueden contar con alojamiento y manutención mientras desarrollan sus estudios universitarios o formativos en la Península.
Alojamiento y manutención para jóvenes con pocos recursos
La organización financia su actividad mediante subvenciones, aportaciones de los propios estudiantes y diferentes iniciativas solidarias. Entre ellas destaca el trabajo que realizan durante la Feria de Ceuta en la conocida caseta de Las Cañas.
Según explicó Sergio García, los alumnos colaboran tanto en el montaje previo como durante la semana de feria. A cambio, reciben el apoyo necesario para poder mantenerse estudiando fuera de la ciudad.
“Con los recursos que tenemos ofrecemos alojamiento y manutención para que puedan cursar cualquiera de sus estudios”, señaló.
La situación familiar, clave en la selección
Uno de los aspectos en los que más insistió el presidente de la entidad fue en el criterio humano que se aplica a la hora de aceptar solicitudes.
García aclaró que no se fijan exclusivamente en el nivel de renta, sino también en las circunstancias familiares y personales de cada caso. “Miramos la situación familiar, qué necesitan y si realmente no tienen otro medio para estudiar fuera”, explicó.
Los estudiantes realizan además una aportación mensual y, en caso de recibir becas, parte de esa ayuda económica se destina también al sostenimiento de la casa.
Compromiso, esfuerzo y resultados académicos
La Casa de Estudios CE-70 también exige implicación y responsabilidad a quienes forman parte del proyecto. Aunque no se establece un baremo académico concreto, sí se supervisa el aprovechamiento de la ayuda.
“Pedimos que se note el trabajo”, afirmó García, quien detalló que revisan los expedientes académicos para comprobar el rendimiento de los estudiantes.
Además del aspecto económico, la entidad también busca transmitir una filosofía basada en el esfuerzo y la autosuficiencia. Según indicó su presidente, muchas familias valoran precisamente que los jóvenes puedan estudiar gracias a su propio trabajo y compromiso.
Actualmente unas 25 plazas disponibles
En la actualidad, la organización cuenta con alrededor de 25 plazas distribuidas en distintas viviendas. Aunque la capacidad puede ampliarse en situaciones excepcionales, el funcionamiento habitual se organiza en casas con unas seis plazas cada una.
Cada año suelen incorporarse entre cuatro y cinco nuevos estudiantes, aunque las solicitudes son mucho más numerosas. En muchos casos, los aspirantes finalmente encuentran otras alternativas o consiguen plaza en ciudades diferentes a Granada o Málaga.
Una historia ligada a Ceuta
La charla también sirvió para hacer un repaso a la historia de la entidad y a los valores que han marcado su trayectoria durante décadas.
Sergio García avanzó que uno de los contenidos de la conferencia era precisamente explicar cómo nació la Casa de Estudios CE-70, cómo ha evolucionado y de qué manera ha logrado mantenerse activa durante más de cincuenta años ayudando a generaciones de estudiantes ceutíes.
El presidente aseguró además que quienes suelen mostrar mayor interés por el proyecto son los padres, especialmente por el esfuerzo económico que supone enviar a sus hijos fuera de la ciudad.
Sin embargo, también destacó que muchas familias encuentran en la Casa de Estudios una alternativa más accesible y cercana que otras residencias privadas, además de valorar el componente educativo y de responsabilidad personal que transmite la entidad.
La Casa de Estudios CE-70 vuelve a reivindicar su papel como una de las entidades históricas de apoyo educativo en Ceuta, manteniendo viva una labor centrada en ofrecer oportunidades de formación a jóvenes con menos recursos.
