sábado. 24.02.2024

Las Murallas Merinidas suenan a bombo y a bolas: a las bolas de unos petanquistas cuyo club celebra medio siglo, que cede su local a una comparsa. Comparsa que mantiene viva la llama del carnaval en uno de esos barrios por los que, históricamente, el Dios Momo ha sentido especial predilección: el Mixto. A la hora en que los petanquistas apuntan sus últimas partidas o entrenamientos -este juego o deporte siempre fue casi religión en la zona-, comienzan a escucharse los punteros de alguna guitarra.

El interior del Club de Petanca José Zurrón se ha convertido, durante los últimos meses, en el último refugio del carnaval 'mixtero'. Lo encarna el grupo de Elo Barbancho y Óscar Olmo. 'Las devotas', que vuelven este año tras las buenas sensaciones dejadas en concursos anteriores.

El objetivo "no es otro que pasarlo bien, que disfrutar, que seguir creciendo", pese a algún cambio puntual que cada año afrontan prácticamente todas las formaciones. Quienes hablan son una mujer y un hombre que se encaminan ya a sus dos décadas sobre los escenarios. "No podemos desvelar nada del tipo", dicen, "pero no vamos tampoco a oculltar que vamos a cantar a temas muy locales, muy de aquí".

Eloísa Barbancho/ Dani Hernández
Eloísa Barbancho/ Dani Hernández

El grupo ensaya prácticamente a diario. Ensaya y preparan detalles: Elo nos atiende mientras hace lo propio con algunos elementos del disfraz que están terminando de poner a punto. A la vez, comienzan los músicos a afinar guitarras, cajas y bombos antes de que el ensayo comience. Una estampa que para los componentes es rutinaria, y para el entorno del barrio lleva sonando a cotidiano desde hace algo más de cuatro décadas...

'Las Devotas': el Mixto resiste en el carnaval