viernes. 01.03.2024

Gente como el personaje que representa la chirigota de Pedro Martínez Melendo " Pedrito" la encontramos a diario en la fauna urbana española. Aquellos que hacen bueno el refrán: "Trabajar en equipo sirve para poder echar las culpas al resto". Esos que consideran que ellos son los que mejor cantan, bailan, cocinan, aman, juegan a lo que sea y si algo no les sale bien, no se preocupen: siempre habrá alguien en quien descargar las culpas. Algo diseccionado a lo largo de nuestra historia por tantos observadores como García Berlanga, Mariano José de Larra o, ya que andamos en harinas carnaválicas, Selu García Cossío o estos chirigoteros que ensayan desde hace meses en el Ramón y Cajal.

Y claro: para Raphael, Rafa yo o Rafa ellos. O como quieran. El caso: el concierto que en septiembre de 2022 ofreció el genio de Linares en las Murallas Reales durante la gira de conmemoración de sus 60 años encima de los escenarios sirve como inspiración a estos chirigoteros.
No son precisamente nuevos. Desde Valeriano  Hoyos hasta el flamante Caballa de Oro, Rafael Domínguez, pasando por Francis Bravo, Miguel Ángel Molina o el propio Pedro Martínez. Gente con trienios y quinquenios, junto con gente que empieza en esto del carnaval.


"La mezcla es buena, de experiencia y juventud", señala el alma mater de una chirigota que el año pasado se presentó bajo el tipo de 'Los del Reino, al agüita ': una historia de unas vacaciones de los Borbón en la Playa de la Ribera. "Quien quiso entender aquello, lo entendió", dice su autor y director.
Por tanto, uno de los personajes cargantes, pagados de si mismos y convencidos de que el mundo gira a su alrededor sirve como inspiración chirigotera. La egolatría como forma de vida. Como si esta fuera carnaval, que cantaba el Capitán Veneno.

La egolatría como forma de vida... carnavalesca