jueves. 04.06.2026

El 'Mare Nostrum' se ha convertido en la mañana de este viernes en una auténtica marea naranja. Y es que todo el alumnado y profesorado del Colegio se ha entregado por unos minutos a una loable actividad de concienciación, de apoyo a las personas que tienen TDAH.

Así, con camisetas naranjas -valía también la segunda equipación del Real Madrid, por ejemplo- toda la comunidad educativa ha protagonizado una pequeña manifestación. El reclamo: simplemente, que veamos como algo normal a aquello que lo es. La visibilización de que la diferencia no es un lastre, sino que puede ser parte del encanto. Y una sensación de alivio también para los mayores; poco a poco se comienza a conseguir que el 'niño rarito' de la clase desaparezca del estigma, del imaginario colectivo. Es, simplemente, el compañero de aula que tiene TDAH. Va  a ser cierto aquello de que la sociedad se cambia, también pero sobre todo a partir, de la escuela.

Canciones y bailes para animar la pequeña marcha, que ha recorrido la calle Pérez Serrano hasta entrar en el Pabellón 'Antonio Campoamor' y de ahí, vuelta a las aulas. Tras que las clases volvieran poco a poco a la normalidad, Holaya Abdelah apenas podía contener las lágrimas. Es la presidenta de TDAH Ceuta, sinceramente emocionada por la respuesta de ese colegio. "Es verdaderamente emocionante ver esta respuesta, que se incluya en los diseños curriculares", señalaba antes de recordar que este evento se repetirá el domingo, a partir de las siete de la tarde desde el Mercado Central hasta las Murallas Reales, donde se leerá un manifiesto en la Plaza de Santiago, junto al Centro Gallego.

La cabecera de esta 'manifestación' / Dani Hernández
La cabecera de esta 'manifestación' / Dani Hernández

La colaboración no ha sido solo simbólica, sino que la comunidad educativa ha hecho un donativo, por cuantificar aún, a la Asociación TDAH de Ceuta. En el colegio, también estaban emocionados. Anabel Ramón, jefa de Estudios, resaltaba una vez más las labores de concienciación con esta y otras causas que desarrollan desde el Mare Nostrum.

Anabel Ramón, en el centro, flanqueada por Holaya Abdelah (chaqueta negra) y otra madre de la Asociación TDAH Ceuta / Dani Hernández
Anabel Ramón, en el centro, flanqueada por Holaya Abdelah (chaqueta negra) y otra madre de la Asociación TDAH Ceuta / Dani Hernández

Juan Ramón Jiménez veía todas las tardes, a lomos del animal mas entrañable de nuestra literatura, al "niño tonto, sentado en su sillita, mirando el pasar de los otros. Era uno de esos pobres niños a quienes no llega nunca el don de la palabra ni el regalo de la gracia; niño alegre él y triste de ver; todo para su madre, nada para los demás". Poco a poco, la sociedad va consiguiendo que esa realidad que denunciaba el onubense, la invisibilización y la indiferencia para el resto, vaya quedando atrás, en casos como este formando parte de uno de los mejores libros jamás escrito en castellano.

La 'marea naranja' del Mare Nostrum convierte la solidaridad con el TDAH en una fiesta