El autor ceutí Jorge López publica El Mensajero, una obra teatral nacida de una conversación entre amigos y moldeada a lo largo de casi veinte años. Escrita con un enfoque clásico y un estilo narrativo envolvente, el texto ve ahora la luz de la mano de Aliar Ediciones, dentro de su colección de teatro contemporáneo. Su publicación cierra un círculo personal y creativo para el autor, que sueña con que el texto llegue a nuevos públicos.
Una idea que nació entre cafés y conversaciones
Todo comenzó, como tantas ideas potentes, tomando un café. Jorge López y su amigo y también actor, Antonio Mora compartían inquietudes artísticas y una misma sensación: el teatro que veían en cartel no les emocionaba. De esa necesidad común surgió la pregunta que acabaría cambiándolo todo: “¿Qué nos gustaría ver sobre las tablas que todavía no hemos visto?” Jorge ha subrayado que esta obra es el fruto del trabajo de dos, y que no se podía publicar sin que quedara constancia de que es mérito tanto de Antonio Mora como suyo puesto que siempre se ha tratado de un proyecto conjunto entre ambos.
A partir de ahí, empezaron a construir un universo, a idear personajes, conflictos y atmósferas. Durante meses se reunieron a diario para diseñar lo que terminaría siendo El Mensajero, una obra que juega con el thriller, el suspense y una narrativa cercana al clásico misterio teatral. Una vez desarrollado el esqueleto creativo, fue Jorge quien se encerró durante varios meses a escribir.
Un texto que trasciende el escenario
Lo que distingue El Mensajero no es solo su trama inquietante o su ambientación envolvente, sino el enfoque con el que fue concebida. Desde su origen, los autores buscaban que el espectador se sintiera dentro de la obra desde que entrara a la sala. Se trata, por tanto, de una propuesta inmersiva, que trasciende el escenario y que busca romper la cuarta pared desde lo sensorial.
A nivel de contenido, la obra plantea situaciones límite que afectan a personajes que, a primera vista, parecen ajenos a ese tipo de conflictos. Esta tensión entre lo inesperado y lo cotidiano es uno de los pilares narrativos del texto.
Una escritura pensada también para ser leída
En un contexto editorial donde el teatro publicado es escaso y a menudo minimalista, Jorge López apuesta por un estilo más narrativo y descriptivo, con acotaciones precisas que sumergen al lector. “Escribo pensando también en quien lee la obra como si fuera una novela”, explica. Este enfoque fue uno de los aspectos que más valoró Aliar Ediciones, la editorial que finalmente apostó por publicar la obra.
Lejos del estilo actual de escritura teatral —que minimiza puntuación y elimina acotaciones para dejar todo en manos del director—, Jorge ofrece un texto cuidado, donde el lector puede visualizar la escena con claridad. Una experiencia literaria y escénica al mismo tiempo.
Representaciones, rechazos y perseverancia
Aunque la obra fue escrita hace más de una década, no se montó hasta tres años atrás, cuando, gracias al apoyo de la Consejería de Cultura de Ceuta, el equipo consiguió la financiación necesaria. La pieza se representó con actores profesionales y contó con la colaboración de Eva Isanta y Alberto San Juan, que prestaron sus voces para elementos sonoros de la puesta en escena.
Antes de llegar a su publicación, El Mensajero estuvo cerca de ser producida en Madrid por una reconocida compañía. Tras varias reuniones, el proyecto se cayó, como ocurre a menudo en el mundo del espectáculo. Pero la obra nunca murió. Siguió circulando, generando interés, hasta que finalmente llegó a Aliar Ediciones, casi por casualidad.
Una publicación que cierra el círculo
La obra ha salido publicada este mes de julio, aunque la promoción oficial comenzará en septiembre, dado el parón habitual del verano. De momento, quienes deseen adquirirla pueden hacerlo a través de:
- Fnac
- Amazon
- Aliar Ediciones
- En Ceuta, estará disponible en la papelería-copistería Todo Papel
Con la publicación de El Mensajero, Jorge López siente que cierra un ciclo creativo personal. “Mi sueño ya está cumplido”, afirma. Aunque no planea dirigir futuras representaciones, no oculta su ilusión por ver la obra representada por otras compañías, con nuevas visiones y enfoques. “Me encantaría verla en escena sin tener nada que ver en el montaje”.
Una obra que sigue siendo actual
A pesar del tiempo transcurrido desde su escritura, la obra no ha sido modificada. En palabras del autor, sigue resultando fresca, actual y pertinente. Así lo entendió también la editorial, que destacó su vigencia temática y la solidez del texto.
El Mensajero plantea preguntas, inquieta y atrapa. Es una historia que se mueve en la frontera del misterio y lo humano, y que, tras años de espera, llega ahora al público con la promesa de ser descubierta tanto en el escenario como en la intimidad de la lectura.



