La Sala ‘Teniente Ruiz’ de la Biblioteca Militar de Ceuta ha sido el escenario de la entrega del prestigioso premio del Centro de Historia y Cultura Militar, que este año ha recaído en la Ilustrísima señora Doña María Pilar Rosado Olmedo Albarracín, más conocida como Mila Olmedo. La decana de la Facultad de Ciencias de la Salud de Ceuta ha recibido el galardón de manos del general de división Antonio Ruiz Benítez, en reconocimiento a su destacada labor en la difusión y conservación del patrimonio histórico militar.
Durante la ceremonia, la decana mostró su entusiasmo y bromeó sobre los motivos de su reconocimiento: “Yo creo que me lo dan por pesada”, comentó entre risas, haciendo referencia a su persistencia en acercar la cultura militar a los estudiantes de su facultad. Desde hace más de seis años, su equipo y ella han promovido visitas al Archivo Histórico Intermedio y al Archivo del Algarrobo, permitiendo que los alumnos conozcan de primera mano la importancia de la documentación y el legado histórico militar.
Olmedo confesó su emoción al recibir la noticia del premio, que le fue comunicada hace cuatro meses por el coronel Portillo. “Si no hubiera tenido su teléfono, habría pensado que era una broma”, aseguró la decana, quien destacó la relevancia de este reconocimiento para seguir impulsando el estudio de la historia militar en el ámbito académico. “Mi objetivo es que esto se extienda y que especialistas de toda España vengan a investigar y trabajar con estos archivos”, señaló.
Durante el acto, el director del Centro de Historia y Cultura Militar, José María Jiménez Portillo, subrayó el desafío que cada año supone elegir a los premiados, ya que “en cualquier proceso de toma de decisiones, la renuncia es una parte integral del mismo”. No obstante, elogió la trayectoria de Olmedo, destacando su compromiso con la historia y la cultura militar a través de su participación activa en coloquios, tertulias y actividades de difusión.
Por su parte, el general Ruiz resaltó la importancia de dar a conocer la cultura militar más allá de los círculos castrenses y reconoció la contribución de Olmedo en este ámbito: “Hoy homenajeamos a una persona que claramente pone de manifiesto el interés por la difusión de esa cultura militar, por el valor de esa historia, y lo hace de la mejor manera posible: con cariño, ilusión y cercanía”.
La decana dedicó el premio a sus compañeros, a la Facultad de Ciencias de la Salud y a la Universidad de Granada, así como a su familia, que siempre la ha apoyado en sus proyectos. Este reconocimiento no solo pone en valor su trabajo, sino que refuerza la importancia de la colaboración entre el ámbito académico y el militar en la conservación del patrimonio histórico.
