miércoles. 22.05.2024
JORNADAS DE HISTORIA

Primo de Rivera y Abdelkrim: símbolos, leyendas y estrategias

Las Jornadas de Historia del Instituto de Estudios Ceutíes, centradas en la figura de Miguel Primo de Rivera, han dejado también miradas al que fuera su principal adversario durante las contiendas en el Protectorado. Abdelkrim. La insistencia de este en crear una república en el Rif, con su simbología propia, o la certidumbre de la leyenda que sitúa al jerezano como un gran estratega son algunos de los temas abordados.
Publico asistente a las jornadas/ Dani Hernández
Publico asistente a las jornadas/ Dani Hernández

Desconoce el autor de este artículo si los dos hombres sobre los que han pivotado las Jornadas de Historia celebradas esta semana en la Biblioteca Pública del Estado ‘Adolfo Suárez’ llegaron a conocerse en persona. Pero a buen seguro, ninguno se olvidaría del otro hasta sus respectivas muertes. Miguel Primo de Rivera, el general español; primero, partidario de abandonar África (“No tiene sentido un solo soldado de España al otro lado del Estrecho”, llegó a asegurar) y Abdelkrim Jettabi: el caudillo rifeño que soñó una República en el norte del actual Marruecos. Ambos, en cierto modo, vivieron sus últimos días con la satisfacción de ver cumplidos sus objetivos. Primo de Rivera murió principiando la década de los 30 del pasado año con el Protectorado en paz. Treinta años más tarde, y en El Cairo, fallecía su acérrimo enemigo meses después de la independencia de Argelia, lo que significaba ver cumplida su aspiración de un Magreb independiente, políticamente hablando, de España y Francia.

Abdelkrim ideó o inventó una república en el Rif. Una república que necesitaba no solo leyes, sino símbolos. Y para ello, no dudó en mirar hacia el Este, hacia un general que se había puesto al frente de Turquía, país al que estaba decidido a situar en el laicismo como forma de vida. Mustafa Kemal ‘Ataturk’ -apodo que significa Padre de los turcos- abolió la Ley islámica,  aprobó una nueva constitución y el voto femenino, adoptó el calendario gregoriano y obligó a toda la población, sin excepciones, a aprender el alfabeteo occidental.

Francisco Javier Hernández/ Dani Hernández
Francisco Javier Hernández/ Dani Hernández

¿Era eso lo que pretendía Abdelkrim para el Rif? “No, era una apariencia”, considera Francisco Javier Hernández, uno de los conferenciantes de las Jornadas de Historia del IEC recientemente celebradas. “Si se inspiró en Turquía para el diseño de la bandera, en la que se puede apreciar una media luna similar a la turca y una estrella”. Inspiración -juzguen ustedes- o directamente copia.

A la izquierda, la bandera rifeña. a la derecha, la turca
A la izquierda, la bandera rifeña. a la derecha, la turca

No solo eso: “también tenemos constancia de determinadas medallas militares, civiles, etc, que no tenían nombre, pero que eran de inspiración claramente francesa”, dice el experto.

 

Abdelkrim y Primo de Rivera; Primo de Rivera y Abdelkrim. Al español se le considera como un gran estratega, alguien que con su retirada hacia el norte logró tender una trampa a su astuto enemigo. Pero ¿era una estrategia pensada o la casualidad -que tantas veces ha influido en la historia- bendijo al militar jerezano?. Susana Sueiro Seoane pertenece a la UNED y desmonta un tanto el mito del gran estratega. “Se ha estudiado como una jugada maestra el abandono español hacia el norte, para procurar que Abdelkrim entrase en colisión con Francia y provocar la entrada de este país en el conflicto, pero los documentos que he consultado más bien lo contrario”.

Susana Sueiro/ Dani Hernández
Susana Sueiro/ Dani Hernández

Sin embargo “es cierto que en 1925, y por primera vez en la historia del Protectorado, España y Francia luchan juntas”. Es el Desembarco de Alhucemas, que supone el fin del sueño republicano de Abdelkrim y el comienzo de la pacificación del Protectorado.

El de Primo de Rivera no era el único ejemplo de estratega sobrevalorado. En aquel Desembarco de Alhucemas se inspiraron, veinte años después, los mandos aliados para desembarcar en Normandía. Meses después, el altivo Charles De Gaulle entraba en París como líder de una Francia liberada. Junto a De Gaulle, tanques de nombres no muy afrancesados: Belchite, Brunete, Don Quijote... Mientras, La Nueve libraba los últimos combates contra los nazis.

Primo de Rivera y Abdelkrim: símbolos, leyendas y estrategias