viernes. 01.03.2024

La sonrisa de Salma El Amrani ilumina la sala de ensayo 'La Verbena' que su compañía de teatro tiene en Usera, en pleno corazón de Madrid, y es que si algo desprende esta joven actriz, natural de Granada y con una vinculación muy intensa con Ceuta, es luz. Una luz que se va intensificando según habla de su profesión, de su oficio, de un teatro que empezó a amar “desde muy pequeña, gracias a una profesora del instituto” y que la llevó primero de Motril a Granada capital y luego de Granada a Madrid, donde continuó su formación tanto de interpretación como de “teatro físico”. Fue a partir de esa formación que nació, de la mano de varias compañeras, 'La Chivata Teatro', la compañía en la que llevan trabajando seis años y que les ha permitido crear el espacio de 'La Verbena' (en un antiguo horno de pan) como sala de ensayos y espacio para impartir diferentes talleres.

Allí es donde nos recibe para hablar de teatro, pero también de su vinculación con Ceuta, de multiculturalidad y mezcla. “Llevo a Ceuta en el corazón porque ya desde muy pequeña parte de mi familia (antes su padre, ahora también su madre) vive en Ceuta. Para mi Ceuta es ese lugar al que volver, una ciudad que me encanta y que me ha acogido, es como estar en casa”. Es por eso que asegura que le encantaría, algún día, poder subirse a las tablas del Revellín (“¡Llamadme!, señala mirando a cámara entre risas) pero no solo eso: Salma quiere poder impartir alguno de sus talleres en Ceuta, de hecho, explica, ya está en contacto con alguna escuela de teatro de la ciudad y espera poder llevarlo pronto a cabo, y emplear el arte como lugar de encuentro en el ámbito de la migración “poder generar encuentros porque el teatro, el arte y la cultura, en general, son súper necesarios para poder expresar y conocer al otro”.

Salma El Amrani / Diana Martínez
Salma El Amrani / Diana Martínez

Y es que Salma El Amrani sabe bien lo que es vivir a caballo entre culturas y continentes, algo que ha influido y ha enriquecido su trabajo artístico. “Yo estoy realmente agradecida por haber tenido esta mescolanza, por estar entre dos continentes, entre África y Europa, porque creo que eso me ha dado una perspectiva mucho más amplia y una inquietud acerca de la multiculturalidad que, inevitablemente, se plasma en mi forma de hacer arte y en mi forma de abarcar los temas teatrales”. Crecer entre culturas y continentes, además, “te quita muchos prejuicios y te acerca más a la realidad”, explica, “conocer gente, ser hija del Estrecho, como a me gusta considerarme, de una zona fronteriza, te quita muchas ideas preconcebidas a nivel de convivencia”, acaba, en definitiva, señala, con prejuicios como el racismo y la islamofobia y eso es algo que también le ha mostrado Ceuta. “Estar cerca de Ceuta ha hecho que tenga otras perspectivas, porque Ceuta para mi es convivencia”. Esa mezcla, ha subrayado “te quita tonterías de la cabeza, en el sentido de ver la amplitud del mundo y su riqueza”.

Ya centrados en el teatro, Salma El Amrani y sus compañeras de 'La Chivata Teatro' caminan con paso firme. Una compañía que “apuesta por un teatro rompedor, que parte de una creación colectiva (algo que no es habitual), en la que todos ponen una parte para crear la obra. El hecho de ser una compañía estable, además, les permite conocerse mejor y “creas desde un lugar de conexión absoluta”. Parten del teatro físico, juegan con la coreografía, el ritmo y el humor, y, aunque no es teatro clásico, parten de sus referentes.

La Chivata Teatro / Diana Martínez
La Chivata Teatro / Diana Martínez

Su trabajo está dando resultados aunque, confiesa, “es una carrera de fondo”. El éxito las acompaña y acaban de regresar de una residencia en el Teatro LAVA (Laboratorio de las Artes de Valladolid) donde han estado con un proyecto que titula 'Yo soy azul' y que parte de la mediación con mujeres en la que “investigamos acerca del edadismo, de la vejez, de este tema tan tabú en la sociedad”. Para informarse han recurrido a las correspondencia, como antiguamente, con sus cartas escritas a mano por mujeres de más de 65 años y adolescentes. Cartas en las que muestran parte de su alma, de sus preocupaciones a la hora de envejecer o, simplemente de entrar en la vida adulta. Todas estas cartas han cristalizado ya en una primera parte en el Teatro LAVA pero la obra sigue en construcción de la mano de esas mujeres y sus experiencias. Antes de esta, su última obra fue 'Particulares y Patios' y siguen trabajando sin descanso.

Es por eso que cuando le preguntamos sobre si el artista nace o se hace lo tiene claro “hay gente que nace con arte, eso está clarísimo, pero también se hace, hay que formarse, hay que estar ahí y ponerle ganas y compromiso”. Para aquellos que vienen detrás y se plantean dedicarse al mundo de la actuación pero se ven presionados por aquello tan propio de los adultos de “no tiene salida” o “de eso no se come”, también tiene un mensaje “yo les diría que hay que atreverse, si tienes claro que te hace feliz y te gusta. Hay que invertir tiempo en aquello que te enriquece por dentro”. “Y, sin ninguna duda, se puede llegar a vivir de esto y dedicarte a lo que te gusta”, solo hay que ponerle, como a todo en esta vida, esfuerzo, ganas y formación. De todo eso sabe, y mucho, Salma El Amrani, una hija del Estrecho con el arte por bandera.

Salma El Amrani: “ser hija del Estrecho te quita muchas ideas preconcebidas a nivel de...