En un rincón del Instituto Ábyla, la tarde ha adquirido el tono de una misión solemne. Allí, entre jóvenes que aún se moldean para ser los pilares del futuro, las palabras han resonado con un eco de esperanza y responsabilidad. Pilar Castro, de la Asociación Márgenes y Vínculos, se ha encargado de dar el pistoletazo de salida a una jornada especial: una que conmemoraba el Día Mundial para la Prevención de la Violencia Sexual, el Abuso y la Explotación en la Infancia.
Era un evento sin demasiadas fanfarrias, pero cargado de intención. “Nuestro trabajo se enfoca en niños, niñas y adolescentes, pero también en padres, madres y docentes”, ha explicado Pilar Varea, coordinadora del Plan de Igualdad, mientras destacaba que este era el segundo año consecutivo en que el Instituto Ábyla se convertía en epicentro de esta actividad. Sin embargo, este no ha sido solo un acto conmemorativo, sino un esfuerzo constante, como ella misma señaló: “Lo recordamos todos los días”.
A la vanguardia de la jornada estaba la Fundación Márgenes y Vínculos, que, con su campaña "No se toca", transformó un tema complejo y delicado en algo accesible y educativo. El teatro y el cine, con su capacidad para narrar lo inenarrable, se ha alzado como protagonista. “Es fundamental utilizar herramientas creativas como dramatizaciones y role-playing, porque permiten a los niños recibir mensajes importantes de una manera práctica y amena”, explicó Pilar Castro, portavoz de la fundación.
Los jóvenes del Ábyla, futuros trabajadores sociales y promotores de igualdad, no han sido solo espectadores. Se les pedía empatía y análisis, que interpretaran las escenas representadas como niños, pero las evaluaran como los profesionales que serán. Ha sido un ejercicio doble, donde el aprendizaje y la sensibilidad se ha entrelazado en un juego de roles que desnudaba las realidades ocultas de la violencia y sus signos más sutiles.
La jornada, además, no se ha limitado a la actuación. Entre los temas tratados han destacado las metodologías para detectar gestos y conductas que pudieran indicar abuso, y la prevención de fenómenos actuales como el bullying, el ciberacoso la sextorsión, y problemas que, según la asociación, disparan la tasa de suicidios en adolescentes a nivel mundial como los retos virales.
Bajo el lema "Mi cuerpo es un tesoro" y con campañas como "Capitana Salsabil", la asociación ha trabajado desde 2018 en Ceuta, gracias al apoyo de la Consejería de Servicios Sociales. Estas iniciativas han llevado talleres a casi todos los colegios e institutos de la ciudad, adaptándose a las distintas edades y necesidades de los menores.
En palabras de Castro, la misión trasciende las aulas: “No solo queremos formar a los niños, sino también a sus familias y docentes. Este es un trabajo en comunidad, donde cada mirada cuenta, donde cada gesto importa”.
Con la participación de casi unas 110 personas, la jornada en el Ábyla ha sido una muestra más de un esfuerzo colectivo por un futuro libre de violencia. Allí, en medio del role-playing y de reflexiones compartidas, ha quedado sembrada una semilla de cambio, una promesa de que estos jóvenes, algún día, llevarán la antorcha de la empatía y la justicia.
